¡Adiós Cuba, Hola Paraguay! Pareja Vende Casa Entera Pa' Empezar de Nuevo

Otto y Felicia vendieron todo en Cuba para reunirse con su hijo en Paraguay, buscando una vida digna y oportunidades tras años de carencias.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas... Otto y Felicia, una pareja que le echó toda una vida a Cuba, decidieron hacer un viaje a lo loco. Vendieron hasta la casa, el esfuerzo de tantos años, ¡todo! ¿La meta? Llegar a Paraguay y empezar de cero con su hijo, porque en la isla ya no se aguantaba más.

Imagínate, soltar todo lo tuyo, lo que te costó sudor y lágrimas, y meterte en una aventura así. Pero bueno, dicen que el que no arriesga, no saca nada, y ellos decidieron que ya era hora de buscar otra cosa.

Dónde y cuándo

Esto pasó hace como un año y ocho meses. La pareja agarró pa' Paraguay, que queda bien lejos de Cuba. Pasaron por Guyana, después Brasil, hasta que finalmente llegaron a Fernando de la Mora, cerca de Asunción, donde los esperaba su hijo.

Ahora andan por allá, en ese bullicio de la ciudad, montando su negocito en un puestecito callejero. No es un palacio, pero dicen que el ambiente se siente diferente, se puede trabajar y vivir con más cabeza.

Por qué importa

Mira, esto importa porque es la historia de miles de cubanos que están haciendo lo mismo. La cosa en Cuba está dura, y si no hay comida, si se va la luz a cada rato, si el transporte es un desastre... ¿qué haces? La gente se cansa de remar y decide buscar horizontes donde se pueda vivir con un chin más de dignidad.

Para Otto y Felicia, y para muchos como ellos, la clave es poder trabajar y que ese trabajo te alcance, que te permita tener lo que necesitas sin estar todos los días en la pelea. Es recuperar un poco el control de tu vida.

Qué dicen las partes

Otto dice que en Cuba era casi imposible vivir, que hasta la comida y la electricidad eran un problema diario. Ahora en Paraguay, él asegura que 'hay de todo, lo único que hay que hacer es trabajar'.

Felicia está contenta también y le da las gracias a los paraguayos, dice que son buena gente y solidarios. Por otro lado, en las redes sociales, la gente de Paraguay se ha portado bien, ofreciendo ayuda y diciendo que van a comprarles sus cositas en el puesto.

Qué viene ahora

Pues ahora lo que viene es seguir echándole pa'lante en Paraguay. Ellos están en su lucha, trabajando en ese puesto callejero, buscando que su esfuerzo valga la pena. Veremos si logran reconstruir esa vida que dejaron atrás, pero esta vez con más tranquilidad y menos preocupaciones.

La historia sigue, y seguramente veremos a muchos más contando cosas parecidas, buscando un lugar donde puedan vivir y no solo sobrevivir. Es la esperanza de tener un futuro, aunque empiece desde abajo.