¿Te Enteraste? ¡El Arroyo de Guásimas se Desbordó y Dejó Families en el Agua!
Intensas lluvias desbordaron el arroyo de Guásimas, inundando hogares con hasta un metro de agua en Cárdenas, Matanzas. Familias afectadas esperan ayuda.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que el cielo se puso a llorar sobre Guásimas, en Cárdenas, Matanzas. ¡Y con tremendo aguacero! Las lluvias de anoche y madrugada no perdonaron y el arroyo se puso bravo, tanto que se desbordó y se metió en casa de la gente.
Imagínate el cuadro: el agua hasta el cuello, o casi, porque dicen que llegó como a un metro de altura dentro de las casas. ¡Un desastre pa' las pertenencias y la vida de todos ahí!
El escenario del drama: ¿Dónde y cuándo?
Todo este bochinche pasó en el reparto de Guásimas, en Cárdenas. El agua se ensañó sobre todo en la callecita esa que da al minipunto de ETECSA, un lugar que ahora mismo parece Venecia, pero sin los turistas y con pura preocupación.
Las fotos que andan circulando no mienten, el agua se adueñó de las calles y hasta de los portales. La gente con el alma en vilo, tratando de salvar lo que se podía, mientras el nivel seguía subiendo.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Bueno, esto le cae a las familias que viven en esa zona, claro está. Pero más allá, le cae a la idea de que estas cosas pasan porque las alcantarillas y los sistemas de drenaje no dan abasto, o peor, ¡están tapados! Los vecinos dicen que si eso estuviera limpio, el agua se iría más rápido y no habría tanto lío.
Esto nos recuerda que hasta la lluvia más natural puede convertirse en un problema serio si la infraestructura no está al día. Es un golpe bajo pa' la tranquilidad de los que viven ahí.
Lo que se oye por ahí...
Unos dicen que la cosa fue por la lluvia, que fue un diluvio. Otros, los más enterados, apuntan a que si las zanjas y los tragantes estuvieran bien, el agua ni se hubiera atrevido a entrar. Por un lado, el fenómeno meteorológico; por el otro, la falta de mantenimiento que siempre sale a flote cuando aprieta el temporal.
Por ahora, las autoridades no han soltado prenda sobre cuántos daños son en total, ni si van a mover a la gente para otro lado o habilitarles algún sitio seguro. La gente está a la espera, con el agua hasta la puerta.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca esperar. Esperar a que el agua baje, a que vengan a limpiar el desastre y a ver si de verdad se ponen las pilas con el drenaje. Lo que sí está claro es que hay que estar pendientes a cómo responden las autoridades y qué medidas van a tomar para que esto no se repita en la próxima tormenta.
Mientras tanto, los vecinos de Guásimas siguen mirando el cielo, pero ahora con un poco más de recelo, y esperando que la calma regrese pronto a sus hogares.