¿Y ahora quién limpia el desastre? La Habana se ahoga en basura tras aguacero
Intensa lluvia causa inundaciones y arrastra basura por las calles de Diez de Octubre, La Habana, evidenciando problemas de drenaje y salubridad.
¡Oye esto pa' que veas!
Este sábado, la calle General Lee en Diez de Octubre, La Habana, se convirtió en un río de agua sucia. Una lluvia fuerte, de esas que no dan tregua, inundó todo a su paso, y como si fuera poco, la basura que estaba por ahí decidió irse de paseo, flotando por las calles.
Los reportes dicen que la cosa se puso fea, con la vía cubierta por el agua y los desperdicios haciendo de las suyas, haciendo que moverse por ahí fuera una odisea.
El lugar de la mojazón y el relajo
Todo este lío pasó en la calle General Lee, en el municipio Diez de Octubre, allá en La Habana. Sucedió este sábado, 12 de septiembre de 2026. El ambiente, te lo puedes imaginar, era de caos, con el agua subiendo y los desechos convirtiéndose en los protagonistas del paisaje urbano.
El calor, el ruido de la lluvia y la gente tratando de esquivar el desastre, seguro que formaban un cuadro bien cubano.
¿Y a mí qué me importa este aguacero?
Mira, esto importa porque demuestra que La Habana sigue luchando con las lluvias y la basura. No es solo que llueva mucho, es que el sistema de drenaje no da abasto. Las alcantarillas tapadas con desechos hacen que el agua se quede estancada, convirtiendo las calles en piscinas de agua sucia.
Además, esa basura flotando no solo es feo, sino que tapa más los tragantes y puede llevar enfermedades por donde pasa. Es un problema que afecta la vida de todos los habaneros.
¿Qué dicen los involucrados?
Bueno, según lo que se reporta, la gente de 'El Tiempo a su Favor' soltó la primicia. Por otro lado, el estado de los sistemas de drenaje es un tema que se ha señalado en otros episodios, indicando que hay obstrucciones y problemas de mantenimiento. Las autoridades, hasta ahora, no han dado un parte oficial sobre cómo van a resolver esto, pero la evidencia está a la vista: calles inundadas y basura por doquier.
La gente que estaba allí, seguro que comentaba con indignación o con esa resignación que da el saber que esto es un cuento de nunca acabar.
¿Y ahora qué? ¿Se va el agua o se queda?
Lo que queda claro es que mientras no se resuelvan los problemas de fondo con el drenaje y la recogida de basura, cada lluvia fuerte va a seguir trayendo estos dolores de cabeza. Hay que estar atentos a si se toman medidas serias para limpiar y mejorar el sistema de desagüe.
Por ahora, el panorama es que la ciudad tendrá que seguir lidiando con estas inundaciones cada vez que el cielo decida abrirse. La limpieza y la prevención parecen ser las únicas salidas.