¿Y el pueblo qué? Lis Cuesta aparece con reloj de más de $5.000 en desfile oficial
Lis Cuesta, esposa de líder cubano, genera debate al usar un reloj Hublot de más de $5.000 en el desfile del 1 de Mayo, contrastando con la crisis económica.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! La cosa es que Lis Cuesta, la esposa del mandatario cubano, se dejó ver con un reloj que tiene a más de uno comentando. Y no es cualquier reloj, caballero. Es un Hublot, de esos que valen un ojo de la cara. ¡Más de cinco mil dólares, según los que saben de esto! La vio todo el mundo con ese juguetico en la mano, brillando, mientras desfilaba en el acto del 1ro de Mayo.
Fue un detalle que no pasó desapercibido. Las fotos andan rodando por ahí, y la gente no se cansa de hablar de este relojito que parece que cuesta más que la guagua de mi barrio entera.
Dónde y cuándo
Esto fue el viernes 1ro de mayo, en pleno desfile oficial que se hizo en Cuba. Las imágenes salieron de ese evento, donde Lis Cuesta acompañaba al presidente en la tarima principal. Imagínate el gentío, el sol pegando, los desfiles… y de repente, ¡zas!, ese relojazo al descubierto. Un detalle que contrastó con el bullicio y el ambiente festivo, pero que resonó por lo que significa.
Por qué importa
Bueno, la gente se pregunta: ¿y cómo anda la cosa? Porque mientras se ve ese reloj de lujo, muchos cubanos están peleando pa’ conseguir hasta el pan. Se habla de escasez, de que no alcanza el dinero, de que la vida está dura. Entonces, ver un accesorio que vale miles de dólares en la mano de alguien tan cercana al poder, pues levanta cejas y genera preguntas. La gente se pregunta si esa es la realidad de todos o solo de unos pocos.
Qué dicen las partes
El periodista Mario J. Pentón, por ejemplo, soltó la lengua en redes, diciendo que ese contraste entre los lujos de los que están arriba y las penurias de la gente de a pie no es normal. Sus palabras corrieron como pólvora y alimentaron el debate. La gente en internet no se calla, unos defienden, otros critican, pero el tema está ahí. Por ahora, ni el gobierno ni nadie de ellos ha dicho nada oficial sobre el reloj. Nadie sabe si es de ella, si se lo prestaron, o qué. Silencio oficial, como casi siempre.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que viene ahora es seguir hablando. Este tipo de cosas siempre levantan polémica en Cuba. La gente va a estar pendiente de qué más se ve, qué más se dice. Es un recordatorio de que las apariencias importan, y más cuando hay tantas dificultades económicas. Veremos si esto queda en un comentario más o si se convierte en algo de lo que se sigue hablando. Lo que sí está claro es que el debate sobre las diferencias sociales está más vivo que nunca, y este reloj es la chispa que encendió la pradera.