¡Lío en la ONU! EE.UU. le pone cartelón a Cuba en plena discusión del bloqueo
Embajada de EE.UU. en Cuba instala cartel 'Libertad 250' durante votación en la ONU sobre el embargo, evidenciando tensiones.
¡Tremendo bochinche en la ONU, señores!
Parece que en La Habana se alborotaron más de la cuenta. Mientras en Naciones Unidas discutían otra vez si el bloqueo contra Cuba se queda o se va, la Embajada de Estados Unidos en la capital cubana sacó un letrerito. Y no uno cualquiera, sino uno que dice 'Freedom 250', que es como decir 'Libertad por los siglos de los siglos, amén'. Esto justo cuando el número de países que apoyan a Cuba contra el embargo está bajando como aguacate en bajada.
¿Y eso dónde fue y cuándo?
Esto se puso bueno el miércoles 28 de octubre, allá en La Habana, justo en la fachada de la Embajada de Estados Unidos. El cartelón ese, que celebra los 250 años de la independencia gringa (que será en 2026, pero ya están anunciando la fiesta), se plantó allí en medio de un debate que calentó más que el sol en el Malecón.
¿Y a mí qué me importa eso?
Pues mira, esto importa porque es un round más en la pelea vieja entre EE.UU. y Cuba. Mientras el gobierno cubano pide que le quiten el embargo, los americanos le responden con un cartelón. Además, la votación en la ONU no salió como esperaban los cubanos, menos gente les dio el voto a favor este año. ¡Se le está acabando el empuje a esa iniciativa!
¿Qué dicen los involved?
Por un lado, los de la Embajada gringa ponen su cartel y celebran su independencia a su manera. Por el otro, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, y el embajador de EE.UU. en la ONU, Mike Waltz, se dieron hasta con el codo verbalmente. El gringo le pidió a todos que votaran en contra de la resolución cubana, y claro, no se quedó callado criticando al gobierno de allá. Al final, la resolución esa que pide quitar el embargo, aunque salió aprobada por muchos, no obliga a nadie a hacer nada.
¿Y ahora qué se espera?
Pues que la tensión siga alta. El cartel de la Embajada es como una provocación, y la bajada de votos en la ONU para Cuba demuestra que la cosa diplomática está cambiando. Habrá que seguir viendo cómo se mueven las fichas, porque aquí nadie se rinde fácilmente.