¿Y tú supiste lo último? ¡Cubanos en Rusia se fugan y los botan pa' fuera!
Cuatro cubanos sumaron dos años de cárcel en Rusia por fugarse tras cumplir condenas por drogas. Otros dos fueron expulsados por irregularidad migratoria.
¿Qué pasó?
¡Oye esto pa' que veas! Cuatro cubanos que ya estaban cumpliendo penas largas en Rusia, por esas cosas de la droga, se fajaron y se fugaron de la cárcel. Y pa' rematar, el juez les metió otros dos años más encima por la escapadita. ¡Imagínate el bochinche!
Esto pasó en una colonia de esas de régimen estricto, donde no es fácil hacer una travesura. Ahora, estos muchachos, que ya estaban pagando su condena por el tema de los estupefacientes, tienen que sumar esa pena extra. La sentencia todavía se puede apelar, pero la cosa se puso pelúa.
¿Dónde y cuándo?
La cosa se puso fea el pasado 27 de octubre en el Tribunal Municipal de Rýbinsk, allá en la región rusa de Yaroslavl. Los nombres que salieron son Frank Joel Ravelo Reina, Yoan Mayo Pérez, George Betancourt Revé y Pedro Jesús Madán Marrero. El plan de fuga, al parecer, se cocinó la noche del 9 de julio en la colonia penitenciaria número 2, conocida como IK-2, con ayuda de alguien de afuera.
La mayoría cayeron rápido, unos a las pocas horas y otros al día siguiente, pero el que les ayudó desde fuera todavía sigue bajo investigación. ¡Menudo enredo!
¿Por qué importa?
Pues mira, esto importa porque es la muestra de cómo andan las cosas con los cubanos por esos lares. No solo es el tema de las condenas iniciales, sino que hasta las fugas tienen sus consecuencias. Además, te da una idea de la situación migratoria y de los controles que hay por allá.
Al final, son historias de gente en otros países, con sus problemas y sus intentos de salir adelante, o de cualquier otra cosa. Y cuando pasan estas cosas, la gente comenta, se pregunta y se entera.
¿Qué dicen las partes?
Los muchachos, al parecer, no se hicieron de rogar y reconocieron los hechos. El tribunal, viendo que la cosa estaba clara, lo tramitó rapidito. La gente de la cárcel, pues, se dio cuenta del lío y los recapturaron. La investigación por el cómplice sigue su curso, así que ahí todavía hay tela que cortar.
En otro caso parecido, pero distinto, a otros dos cubanos los agarraron sin papeles en regla y ¡zas!, pa' fuera de Rusia. Según los alguaciles, no podían demostrar que tenían permiso para estar ni para trabajar. Así que, al centro de internamiento y luego los devolvieron a donde sea que fueran a parar.
¿Qué viene ahora?
Para los cuatro que se fugaron, ahora les toca pensar en esos dos años extras y si van a apelar. Para los otros dos, la puerta de Rusia se les cierra por cinco años, así que tendrán que buscarse la vida en otro lado. Mientras tanto, en Rusia siguen con el ojo puesto en los extranjeros y sus papeles. Se ve que los controles migratorios andan más duros últimamente, con redadas y deportaciones.