¿Se acabó el deporte? ¡Leonel Suárez se lanza al ruedo de la comida en Holguín!

El medallista olímpico cubano Leonel Suárez abre Fajardos Bar-Restaurante en Holguín, explorando el emprendimiento privado tras su exitosa carrera deportiva.

¡Oye esto pa' que veas!

El medallista olímpico y mundial Leonel Suárez, un peso pesado del decatlón, le ha echado el ojo a otro tipo de pista: la de los negocios. Resulta que este atleta de oro, ahora con los pies en la tierra firme de Holguín, se mandó a abrir su propio restaurante: Fajardos Bar-Restaurante. ¡Imagínate! De las diez pruebas del decatlón a las diez comandas de una cocina.

Este movimiento de Suárez no es cosa de un día. Él, que lo dio todo en las pistas internacionales, ahora pone su esfuerzo y disciplina de atleta a trabajar en un negocio familiar. El sitio promete ser un lugar donde la gente pueda reunirse, comer rico y beber algo fresco.

¿Dónde y cuándo se montó este bochinche?

Todo este rollo se armó en la ciudad de Holguín, justo cuando el mundo del emprendimiento privado en Cuba está que arde. Fajardos Bar-Restaurante es la cara visible de esta nueva ola de negocios en la isla, y Leonel Suárez es uno de los que le pone el pecho.

El ambiente, se supone, es bueno. Imagina el bullicio de un restaurante con la energía de un atleta que sabe lo que es ganar. Se habla de un lugar para compartir, lejos del estrés de las competencias pasadas.

¿Y a quién le importa este revolú**?

Pues mira, para Leonel, esto es más que solo vender comida. Es buscarse la vida de otra manera, después de tantos años dándole al deporte de alto rendimiento. La verdad es que en Cuba, un profesor de educación física, si no está en la élite, la pasa mal con los sueldos estatales. Así que emprender se ha vuelto casi una necesidad para muchos.

Además, el atleta quería que su mamá dejara el trabajo estatal y tuviera algo propio, algo más productivo. ¡Un detallazo familiar en medio de todo!

¿Qué dicen las partes involucradas?

Por un lado, está Leonel, que ve en Fajardos una nueva oportunidad, una forma de aplicar la misma disciplina que lo llevó a las medallas. Él mismo ha dicho que los salarios estatales no alcanzan y que quien no emprenda, se “muere de hambre”.

Por otro lado, está la familia, que se une a este proyecto colectivo. Pasan de la rutina deportiva a la gestión de un negocio, un cambio radical pero, se espera, muy gratificante.

¿Qué se coc*** ahora?

El futuro dirá si este restaurante se convierte en un campeón de la gastronomía holguinera. Lo claro es que Leonel Suárez está abriendo un nuevo capítulo, demostrando que los atletas cubanos también saben reinventarse fuera de las canchas.

Habrá que seguirle la pista a Fajardos Bar-Restaurante y ver qué nuevos récords bate esta iniciativa. ¡El deporte es una cosa, pero el buen comer es otra!