¿Y ahora qué? La Guiteras se jode otra vez y Cuba se queda a oscuras

La principal planta eléctrica de Cuba, la Guiteras, sufre otra avería. El país enfrenta un nuevo apagón general, agravando la crisis eléctrica.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremendo lío se ha montado otra vez con la luz en Cuba. La planta esa grande, la Antonio Guiteras, se fue pa'l carajo de nuevo. Esto es como el cuento de nunca acabar, porque el sistema eléctrico del país, que ya estaba sufriendo un montón, ahora está peor.

La última vez que se supo, la Guiteras llevaba como 44 días metiendo candela sin parar, que ya era un milagro. Pero justo después del octavo apagón general de este año, ¡zas!, que vuelve a fallar.

¿Dónde y cuándo fue el desastre?

El pantaleo este pasó el viernes 18 de septiembre. La Guiteras, que está en Matanzas, se paró por un problema en el economizador de la caldera. Imagínate, justo después de que el país entero se quedara a oscuras por fallas en unas líneas clave que conectan Matanzas con Cienfuegos y Santa Clara.

Ese apagón general dejó a más de nueve millones de cubanos sin corriente, un sancocho de esos que no se arreglan en dos días.

¿Y esto por qué importa, mi socio?

Bueno, fácil: la Guiteras es la que más energía produce en Cuba. Cuando ella falla, todo el mundo lo siente. El sistema eléctrico cubano lleva meses con el agua al cuello, con apagones que no paran, equipos viejos que se rompen a cada rato y que no hay manera de ponerlos a funcionar bien.

Que la Guiteras salga ahora es un golpe duro, sobre todo porque la gente necesita más luz que nunca y lo que hay disponible no da abasto. La promesa de que todo iba a mejorar se estrella de frente contra esta realidad.

¿Qué dicen por ahí?

Los del Ministerio de Energía y Minas seguro que están con el agua al cuello, pero lo que se sabe es que hay daños en el economizador. Los técnicos tienen que esperar a que la caldera se enfríe para ver qué tanto hay que arreglar. Mientras tanto, el país sigue reconectando los circuitos poco a poco, priorizando lo esencial.

Unos dicen que si el mantenimiento, otros que si la falta de piezas, pero al final, el que sufre es el pueblo que se queda a oscuras.

¿Y ahora qué viene?

Pues mira, lo que se ve es que la Guiteras va a tener que pasar por el taller otra vez. El sistema eléctrico sigue enredado en un ciclo de apagones, averías y reparaciones. No hay señales claras de que la cosa vaya a mejorar de la noche a la mañana.

Habrá que seguir de cerca qué pasa, pero por ahora, la luz en Cuba sigue siendo una incógnita, y la Guiteras es el último clavo en el ataúd de la estabilidad eléctrica.