¿Qué Pasa? Roban Cilindros de Gas en Camagüey y Los Esconden en la Maleza

Investigan robo de cilindros de gas licuado en Camagüey. Los ocultaban en la maleza cerca de la planta. Autoridades buscan a los implicados.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que se le viró el caldo a unos vivos en Camagüey. En la Planta Provincial de Gas, ¡zas!, se les descubrió un tinglado para robarse los cilindros de gas licuado. La cosa no es nueva, pero ahora parece que se les acabó la suerte y los pillaron con las manos en la masa… ¡o mejor dicho, en la maleza!

Los chivatos dicen que unos cuantos trabajadores, con ayuda de gente de afuera, se las ingeniaban para sacar los cilindros aprovechando el ajetreo normal de los camiones que salen cargados. Los escondían en un monte, cerquita de la planta, como si nada.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Todo este jaleo pasó en la Planta Provincial de Gas, allá en el consejo popular Garrido Caridad, en Camagüey. La fecha exacta no se sabe, pero fue hace poco que los descubrieron. Imagínate el bochorno, con los cilindros apareciendo entre la hierba, como si fueran tesoros enterrados.

El ambiente, seguro, estaba que cortaba. Unos metiendo prisa para esconder la mercancía, otros haciendo como que no veían nada, y al final, la sorpresa de las autoridades al encontrar el botín escondido.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, el gas licuado en Cuba es oro molido, ¿tú sabes? Y que te roben cilindros de la planta, pues eso es un golpe directo al bolsillo de la gente que espera su turno para llenar la bombona. Esto significa que el reparto se pone más lento, la gente se desespera más y el problema se hace más grande.

Afecta a todo el mundo, desde el que cocina la cena hasta el que necesita el gas para su trabajo. Es un desbarajuste que nadie quiere.

¿Qué dicen las partes?

Hasta ahora, las autoridades andan calladitas. No han dicho cuántos cilindros recuperaron ni cuánto dinero se perdió en este robo. Tampoco han soltado prenda sobre quiénes son los sospechosos ni si ya les pusieron cargos encima.

Por un lado, están los que supuestamente se llevaron el gas, que ahora tendrán que dar explicaciones. Por otro, la gente del pueblo, esperando que esto se aclare y que el gas vuelva a fluir como debe ser.

¿Y ahora qué?

Lo que viene ahora es la investigación. Las autoridades quieren saber cómo funcionaba todo este tinglado, si fue un grupito nada más o si hay más gente metida en el ajo. Esperan sacar los nombres y ver las responsabilidades de cada uno.

Mientras tanto, el misterio sigue. ¿Cuántos cilindros más se habrán ido por ahí? ¿Qué va a pasar con los que se descubrieron? Habrá que estar al tanto de lo que digan las autoridades cuando terminen de rascarle a este asunto.