¿Café pa’ la siembra? ¡Juan Luis Guerra se la sacó en Roma!

Juan Luis Guerra honrado en la FAO en Roma por su canción "Ojalá que llueva café". El tema se reconoce por su impacto social en el desarrollo rural y la seguridad alimentaria.

¡Oye esto pa’ que veas!

Mira qué cosa más grande pasó en Roma, ¡en la mismísima sede de la ONU para la Alimentación y la Agricultura! A nuestro Juan Luis Guerra lo pusieron en un pedestal, y todo por una canción que tiene más años que tú y yo: «Ojalá que llueva café». ¿Te acuerdas de esa? ¡Pues sí, esa misma!

La vaina es que esa melodía, que salió en 1989, se ha convertido en un himno pa’ la gente del campo en toda América Latina. La reconocieron por el bochinche bueno que ha hecho, promoviendo que se desarrolle el campo y que nadie se quede con hambre. ¡Imagínate!

¿Dónde fue el sancocho?

Todo este asunto pasó en Roma, Italia, en la sede de la FAO. Fue el domingo 18 de octubre de 2026, pa’ ser exactos, justo al cerrar un foro que estaban haciendo sobre la comida mundial. ¡Imagínate la categoría!

Estaban ahí figuras importantes, hasta el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, y la primera dama, Raquel Arbaje. ¡Un gentío fino, mi hermano!

Pa’ rematar, la cantante Maridalia Hernández se echó el tema encima, cantándola con una orquesta dominicana y hasta un coro de niños. ¡Pa’ que sintieras el power de la música! Esa canción la han traducido a todos los idiomas, pa’ que veas lo que es un tema con cojones.

¿Y por qué tanto alboroto?

Desde que salió la canción a finales de los 80, usa unas cosas bien poéticas, como surrealistas, pa’ contarte cómo es la vida de los que siembran. Habla de la yuca, el queso, el berro, las frutas, y las pinta como si cayeran del cielo en forma de bendiciones.

Con eso, la canción logró que la gente se fijara en el trabajo duro de los campesinos y en el deseo de acabar con la pobreza y el hambre, ¡que es un cuento viejo en la región!

¿Qué dijeron los que estaban allí?

El propio Juan Luis Guerra, cuando recibió su reconocimiento, dijo que estaba agradecido con ese organismo internacional. Contó que la idea original le vino de una frase que oyó por ahí en el campo dominicano.

Dijo que le daba una alegría tremenda ver cómo una cosa tan local, tan nuestra, había cruzado el charco y se había vuelto un grito mundial de solidaridad. ¡Un campeón, el hombre!

Por otro lado, la FAO, al darle el premio, reconoció el valor social y el alcance que ha tenido la canción. La ven como un símbolo que ayuda a que la gente piense en la seguridad alimentaria y el desarrollo rural, no solo en República Dominicana, sino en todos lados.

¿Y ahora qué se espera?

Bueno, con este reconocimiento, queda claro que la música de Juan Luis Guerra no es solo pa’ bailar. Su «Ojalá que llueva café» se consolida como una herramienta pa’ concienciar y promover cambios.

Lo que viene ahora es seguir escuchando esa letra, que no pierde vigencia. Quizás inspire nuevas iniciativas o campañas pa’ apoyar a los campesinos y pa’ que la comida llegue a todos los rincones. ¡La canción sigue dando de qué hablar!