¿Qué príncipe azul anda por Madrid? Le ponen cita a Katia Caso a 80 kilómetros

Actriz cubana Katia Caso relata insólita propuesta de cita en Madrid: un pretendiente exigió que viajara 80km solo para conocerlo.

¡Qué disparate, compadre!

Imagínate tú, tú con tu cosa, trabajando de sol a sol, y te cae una llamada. Del otro lado, un tipo que, sin que nadie lo mandara, te dice que te quiere conocer. Hasta ahí, normal, ¿no? Pues agárrate, que la cosa se pone buena con la actriz cubana Katia Caso, que ahora vive en Madrid y contó la propuesta más loca que le han hecho.

La cosa fue así: este caballero, que parece que se quedó con su número de una aplicación de esas donde uno busca amor, llamó a Katia. Ella, que ya tiene dos años alejada de esos rollos y metida en su teatro, casi se cae de la silla.

Una odisea para un café

El tipo, en vez de decir "¿nos vemos cerca de tu casa un ratico?", se lanzó con un plan digno de película. Le dijo a Katia que tenía que agarrar el metro hasta Atocha, luego un tren de esos que van para afuera de la ciudad, y de ahí, esperar a que él la recogiera en su carro. ¡Un viajecito de casi 80 kilómetros!

Uno se pregunta: ¿y este señor no tiene carro? ¿No sabe que Madrid es grande? Lo más chistoso es que, según Katia, el tipo tiene carro, tiene tiempo y parece que tiene hasta solvencia. ¿Por qué hacerla rodar tanto?

La agenda de una estrella... y de cualquiera

Para colmo, la pobre Katia anda más ocupada que un vendedor en diciembre. De día trabaja, de tarde ensaya para un festival de teatro. ¡No tiene tiempo ni para respirar, caramba!

Ella dice que lo que más le indigna es la falta de empatía. Ni un detallito, ni pensar en un punto intermedio donde ambos se gasten lo mismo en gasolina o tiempo. ¡Nada!

Los "princesos" en acción

Katia, con ese humor cubano que la caracteriza, le puso nombre a estos personajes: "princesos". Y lo soltó en TikTok, ¡y se armó el bochinche! La gente comentando, unos riéndose, otros indignados, pero todos de acuerdo en que así no se conquista a nadie hoy en día.

Al final, la noticia es seria, pero la forma de contarlo, como dice Nipinga, ¡tiene que ser con sabor!

¿Qué pasará con este "príncipe"?

Pues, ¿quién sabe? Tal vez se dé cuenta de que las mujeres de verdad no son burros de carga ni taxis. Quizás aprenda a proponer un encuentro que no parezca una misión imposible.

Lo que sí está claro es que Katia Caso nos dio una anécdota para reírnos y pensar. Porque si algo nos queda claro, es que para conocer a alguien, ¡hay que poner de las dos partes!