¿Y la industria cubana? ¡Se nos fue al fondo en 2025!

La industria cubana sufre un desplome en 2025, con caídas drásticas en alimentos, construcción y manufactura. Pocos productos suben, pero la tendencia general es a la baja.

Oye esto pa' que veas... La producción industrial en Cuba sigue de mal en peor. Los números del 2025, que sacó la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), pintan un cuadro desolador. Parece que la mayoría de las fábricas están trabajando a media máquina o de plano paradas, porque las caídas son gordas comparadas con 2021.

Esto no es un rumor de esquina, son datos oficiales que muestran un panorama crítico, sobre todo en lo que comemos, en lo que construimos y en lo que fabricamos para el día a día.

¿Qué pasó?

Imagínate, estamos hablando de retrocesos que en algunos casos tocan el ¡90%! Sí, así como lo oyes. Sectores clave como la alimentación, la construcción y la industria ligera se han venido abajo.

Pero no todo es drama. Hay un par de cositas que crecieron: el tabaco le dio un empujoncito del 18%, y el detergente, ¡agárrate!, ¡un 42%! Eso del detergente parece que tiene que ver con empresas que tienen socios de afuera, de otros países. También se reporta que la cerveza, las sábanas y la langosta congelada subieron un poco, pero nada que venga a tapar el hueco que dejaron las demás.

¿Dónde y cuándo?

Todo este relajo se cuenta en los datos de 2025, con comparaciones respecto a 2021, según la ONEI. El tema es generalizado en la isla, pero el golpe se siente más fuerte en la industria de alimentos, la construcción y la manufactura ligera.

El ambiente que se respira es de dificultad, donde las fábricas no pueden producir a su ritmo por tantas trabas.

¿Por qué importa?

Pues mira, esto le cae directo al bolsillo del cubano de a pie. Si no se produce aquí, todo hay que traerlo de afuera, y eso se pone caro y complicado.

La falta de materiales de construcción, por ejemplo, detiene las casas que hacen falta y las reparaciones. Y si hablamos de comida, imagínate, lo que se deja de hacer aquí es lo que hay que comprar con divisa, que escasea. La gente está hablando de esto porque afecta la mesa, el techo y hasta la posibilidad de un trabajo estable.

¿Qué dicen las partes?

Los datos de la ONEI reflejan la situación, pero el gobierno habla de esfuerzos por recuperar el sector, aunque los números no acompañan.

Los expertos señalan que la falta de inversión, los problemas energéticos y la dependencia de importaciones son los culpables principales. Las empresas con capital extranjero parecen tener mejor suerte, como se ve con el detergente. Las personas comunes solo ven las estanterías vacías y los precios por las nubes.

¿Qué viene ahora?

Pues el panorama no es muy alentador si las cosas siguen igual. Se espera que la dependencia de las importaciones siga creciendo, y con ella, la vulnerabilidad a los problemas de transporte y logística internacional.

Hay que seguir de cerca si habrá un cambio de rumbo en las políticas económicas, si llegará más inversión o si se resolverán los problemas del sistema eléctrico. Por ahora, lo que se ve es que la industria cubana tiene un camino largo y cuesta arriba por delante.

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