¿A Raúl Castro le tiran con todo desde Yuma? Díaz-Canel se revira y llama al imperio "soberbio"
Díaz-Canel rechaza acusación de EE.UU. contra Raúl Castro por derribo de avionetas en 1996, tildándola de política y defendiendo la soberanía cubana.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Parece que en Estados Unidos se acordaron de un lío viejo, de 1996, y le quieren meter un paquete a Raúl Castro. El Departamento de Justicia yanqui dice que él tuvo que ver con el derribo de unas avionetas de "Hermanos al Rescate" sobre el Estrecho de Florida, donde murieron cuatro pilotos. ¡Imagínate tú!
Ahora, como si fuera poco, le tiran encima cargos de asesinato y conspiración. Un asunto que tiene a La Habana encendida.
Dónde y cuándo
Esto se remonta a aquel febrero de 1996, allá en el Estrecho de Florida, un pedazo de mar entre Cuba y Estados Unidos. Las avionetas, supuestamente de "Hermanos al Rescate", estaban volando cerca del espacio aéreo cubano. La versión de Cuba es que actuaron en defensa propia tras advertir sobre violaciones de su soberanía.
El ambiente en aquel momento era de mucha tensión, con la isla en guardia ante lo que consideraban provocaciones.
Por qué importa
Bueno, importa porque le tiran con todo al que fue el hombre fuerte de las Fuerzas Armadas y hermano del difunto Fidel. Es un movimiento que el gobierno cubano ve como una jugada política para presionar a la isla, como una estrategia para justificar quién sabe qué cosa.
Díaz-Canel dice que esto solo demuestra la "soberbia y frustración" del "imperio", que quieren construir un expediente para, según él, justificar una agresión militar. ¡Vaya tela!
Qué dicen las partes
Por un lado, Estados Unidos, a través de su Departamento de Justicia, ha presentado los cargos contra Raúl Castro, hablando de asesinato y destrucción de aeronaves. La versión oficial allí es que hubo un crimen y que él es responsable.
Por el otro, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en su cuenta de X, ha rechazado los cargos con firmeza. Dice que es una acción política sin base jurídica, que Estados Unidos manipula los hechos y defiende la versión de que Cuba actuó en "legítima defensa" ante violaciones del espacio aéreo por un grupo que ellos consideran terrorista.
Qué viene ahora
Lo que se ve en el aire es una guerra de declaraciones. Cuba insiste en su versión de defensa soberana y acusa a EE.UU. de tener un doble rasero y de buscar desacreditar a su liderazgo histórico. La pelota está en el tejado de las relaciones bilaterales, que nunca han sido un paseo por el parque.
Habrá que ver si esta acusación se queda en papel o si escala a algo más. Mientras tanto, La Habana se aferra a su narrativa de víctima de un imperio que, según ellos, les tiene ganas.