¡Fuego en la reserva! El Alejandro de Humboldt arde por culpa de quién sabe qué

Un incendio devora casi 600 hectáreas del Parque Nacional Alejandro de Humboldt en Guantánamo. Autoridades investigan las causas mientras luchan contra las llamas.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que se nos prendió candela en uno de los sitios más bonitos de Cuba, el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, allá en Guantánamo. Un fuego que empezó como chispita el 27 de junio se creció y ahora está que no para, ¡afectando casi 600 hectáreas! Imagínate el desastre en esa reserva de biodiversidad que es orgullo del Caribe.

Los guardabosques y un montón de gente del gobierno, el ejército y hasta del pueblo están ahí metidos, dándole duro a las llamas. Esto no es juego, es un patrimonio natural que se nos va en humo si no lo paramos.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Todo este lío se formó en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, en Guantánamo. Las llamas andan repartidas por varios frentes, como si se pusieran de acuerdo en Yarey, Ojito de Agua y Farallones. La cosa empezó hace unos días, y el calorcito que ha hecho no ayuda mucho, más bien empeora la cosa.

Los bomberos están abriendo caminos y hasta tirando fuego pa' quitarle comida a las llamas. Dicen que el río Jaguaní cerca puede ser una mano amiga para frenar el fuego. ¡Ojalá que el fin de semana traiga buenas noticias y se apague todo!

¿Y esto por qué importa?

¡Porque ese parque es una joya! Tiene plantas y animales que no se ven en ningún otro lado, ¡pura endemia! Que se queme eso es como si nos robaran parte de la identidad de la isla. La gente está preocupada, los que saben de ambiente y los que simplemente quieren que la naturaleza siga viva.

Además, esto pone en claro lo difícil que está la cosa con el calorazo y la sequía que azotan Cuba. Los incendios se vuelven más probables y peligrosos, y hay que estar bien alerta.

¿Qué dicen las partes?

Las autoridades andan investigando qué fue lo que pasó. Unos dicen que fue el calor que apretó, otros que una tormenta eléctrica y hasta se rumora que puede haber minería ilegal por ahí cerca, ¡imagínate! Por ahora, lo que se sabe es que las llamas están vivas y la lucha es constante.

Los del Citma (Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente) creen que si el tiempo coopera, para el fin de semana esto podría estar controlado. ¡Cruzamos los dedos!

¿Y ahora qué?

Pues ahora lo que queda es seguir de cerca cómo van las labores para apagar el fuego. Hay que ver si las brigadas logran que las llamas no se sigan comiendo el parque y que el daño sea el menor posible. Es una carrera contra el tiempo y contra el calor.

Lo importante es que la lucha sigue para proteger uno de los tesoros naturales de Cuba. A ver si el tiempo y el esfuerzo de la gente logran salvar lo que queda.