¿Cacerolazos en Cuba? ¡Díaz-Canel dice que es culpa de Trump y que hay que protestar contra EE.UU.!

Cuba's president blames US sanctions for recent protests, urging citizens to direct their anger towards Washington instead of domestic issues.

¡Oye esto pa’ que veas! Parece que en Cuba se escucharon ruiditos en las calles, esos de golpear ollas y sartenes, y el presidente Miguel Díaz-Canel salió a dar su versión. En una entrevista, el mandatario dijo que esos cacerolazos no son por gusto, sino por culpa del embargo de Estados Unidos.

Para él, la gente sabe bien de dónde vienen los problemas, los apagones, la falta de comida y todo el rollo. Así que, si alguien quiere botar la frustración, mejor que vaya a darle golpes a las ollas pero delante de la Embajada de Estados Unidos o apuntando pa’ Washington.

¿Dónde y cuándo se oyó el bochinche?

Estos cacerolazos se han reportado en varias partes del país, coincidiendo con esos apagones larguísimos y la escasez de lo básico, como alimentos y combustible. La cosa se pone tensa cuando se va la luz por horas y no hay ni para comprar una libra de arroz.

El presidente mencionó que hay “mucho de cubaneo” en estas protestas, como diciendo que es la forma de ser del cubano sacarle el jugo a la situación, pero siempre culpando al que está afuera.

¿Y por qué importa este cuento?

Bueno, esto importa porque el presidente está diciendo que las sanciones de Estados Unidos, especialmente las que se endurecieron con Donald Trump, son las que tienen a Cuba en esta situación. Es su forma de explicar por qué la gente se queja.

Esto también nos dice que el Gobierno cubano sigue viendo al embargo como el principal culpable de los males del país, mientras que muchos ciudadanos y analistas señalan que las cosas no son tan simples y que la gestión interna también tiene su peso.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, el presidente Díaz-Canel dice que la culpa es de Estados Unidos y su embargo, y que las protestas deberían ir dirigidas hacia allá.

Por otro lado, en las redes sociales, la gente comenta que los cacerolazos son por el descontento real con la vida en la isla: los apagones eternos, la falta de comida, de medicinas, y en general, el deterioro de todo.

¿Qué viene ahora en este drama?

Lo que está claro es que la tensión sigue. El Gobierno cubano se aferra a la idea de que el embargo es el gran villano, pero la población sigue sintiendo el impacto en su día a día.

Habrá que seguir de cerca cómo se desarrolla esto. Si las dificultades persisten, es probable que sigamos oyendo esos ruiditos en las calles, y la pelota seguirá en el tejado, entre culpas internas y externas.