¿Abuelos trabajando en la fábrica? ¡En Villa Clara inventaron el futuro!
Villa Clara inaugura el primer hogar de ancianos dentro de una empresa estatal, integrando atención social y productiva con servicios para jubilados y sus familias.
¡Qué bolá con eso!
Mira tú, que en Villa Clara se han inventado una cosa que nadie había visto antes. La Empresa Electromecánica, sí, esa misma donde hacen piezas de todo, ¡abrió una casa de abuelos justo ahí mismo en la fábrica! Imagínate, los jubilados de la empresa y sus familiares van a tener su sitio, todo bien montado al lado de los talleres. ¡Esto sí es poner la atención al trabajador a otro nivel!
La idea es que los viejos de la casa, que son los que saben cómo se hacían las cosas antes, no se queden en su casa sin hacer nada. Aquí van a tener su comidita, su siestecita, el médico a mano por si acaso, y hasta para hacer ejercicio. ¡Y hasta tienen un huerto propio para sembrarles lo que se van a comer! ¡Un módulo agropecuario para ellos solos!
¿Dónde y cuándo fue la cosa?
Esto acaba de pasar, ahora mismo, en la Empresa Electromecánica de Villa Clara. El sitio queda justo al lado de donde están los talleres, en plena zona productiva. El proyecto se enfoca en los extrabajadores de la entidad, esos que ya le dieron mucho a la empresa, y también en los familiares directos de los que ya no están.
Lo que da más curiosidad es que el dinero y el esfuerzo para mantener esto funcionando sale del propio colectivo de trabajadores de la empresa. ¡Ellos mismos se lo curran para cuidar a los suyos! Dicen que hasta algunos abuelos van a meter mano en el organopónico asociado a la empresa, ¡pa’ que no se oxiden y le pasen el truco a los chamaquitos que ahora están al frente!
¿Y esto por qué importa?
Bueno, esto es importante porque es la primera vez que se ve algo así en una empresa estatal en Cuba. Es como juntar el trabajo de la fábrica con el cuidado de las personas mayores, algo que no se suele ver. En un país donde cada vez hay más gente mayor y los recursos no sobran, tener estas ideas de que cada centro de trabajo cuide a su gente, pues mira, es una solución que parece que va a funcionar.
Además, esto se alinea con la nueva ley que salió, la Resolución 247/2025 del Ministerio de Salud Pública, que habla de cómo se deben hacer estos centros para los mayores. Pide que tengan buena infraestructura, que no falte la luz ni el agua, que tengan conexión con el hospital del pueblo y que el personal esté preparado. O sea, que no es un invento de ahora, sino que va con las reglas del juego.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, está la empresa, que se la está jugando con esta iniciativa para darle un respiro a sus trabajadores y reconocer a los jubilados. Dicen que es una forma de mantener la experiencia viva y que los mayores sigan sintiéndose parte de la familia de la empresa, incluso ya jubilados.
Por otro lado, está el Ministerio de Salud Pública, que con su resolución pone las normas para que estas casas de abuelos funcionen bien, con toda la seguridad y los cuidados que la gente mayor necesita. Y también, claro, están los propios adultos mayores y sus familias, que se ven beneficiados con un lugar digno y con actividades para mantenerse activos y cuidados.
¿Y ahora qué?
Pues ahora hay que ver cómo esto se desarrolla. Si esta experiencia de Villa Clara funciona bien, a lo mejor se copia en otras empresas del país. Lo que está claro es que la tendencia es buscar soluciones donde mismo están los problemas, y en este caso, involucrar a la empresa en el cuidado de sus viejos parece ser el camino.
Habrá que seguir de cerca si la participación de los abuelos en el organopónico da frutos, si la transmisión de saberes funciona, y si esto ayuda a que los trabajadores se sientan más tranquilos sabiendo que sus padres o abuelos están bien atendidos cerca de su lugar de trabajo. ¡El futuro de la asistencia social en Cuba puede que se esté escribiendo en una fábrica de Villa Clara!