¿Y tú supiste lo último? El dólar y el euro se burlan del peso cubano en la calle
El dólar se cotiza a 675 CUP y el euro a 790 CUP en el mercado informal cubano, reflejando la persistente debilidad del peso y el impacto en la vida diaria.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas... ¡El peso cubano sigue con el agua al cuello! Para este 8 de agosto de 2026, las tasas del mercado informal nos dan una pela. El dólar americano, ese que resuelve, está en 675 pesos cubanos. ¡Imagínate tú!
Pero espera, que el euro ni se achica, se pone más caro: ¡790 pesos cubanos por un euro! Esto te dice clarito que la cosa está difícil y que la platica de la isla no vale casi nada comparada con las divisas que uno necesita para lo de todos los días.
Dónde y cuándo
Esto es aquí, en Cuba, y la fecha es hoy, 8 de agosto de 2026. Los números que te doy son los que están rulando en la calle, especialmente a las 4 de la tarde, que es cuando la gente se pone a hacer cuentas. El ambiente es ese de siempre, con la gente buscando cómo estirar el peso.
Además del dólar y el euro, otras monedas andan por ahí: el MLC a 465,13 CUP, el dólar canadiense a 444,03 CUP, y hasta el peso mexicano se ve en 55,56 CUP. ¡Y ojo con el Zelle! Ese está por las nubes, en 664,34 CUP, y el CLA no se queda atrás, en 646,90 CUP.
Por qué importa
¿Y esto a quién le cae arriba? A todo el mundo, mi socio. Si te pagan en pesos cubanos, con estas cifras, cada día te alcanza para menos. Es como si te quitaran un pedazo del sueldo sin que te des cuenta.
Esto se nota en la calle, en los precios de todo. Si las cosas se compran con divisas, aunque sea por lo menos, cuando la moneda extranjera sube, todo se pone más caro. Por eso ves que el euro está más alto que el dólar, ¡y eso que son los que más se buscan!
Qué dicen las partes
Mira, el gobierno tiene su tasa oficial, pero en la calle es otra película. Lo que te doy son los números de la gente que compra y vende a diario, lo que se oye en la cola, lo que comentan los que mandan o reciben dinero de afuera.
La gente habla de que es difícil conseguir divisas, de que los salarios no dan abasto y de que la inflación se come el poco dinero que hay. Unos dicen que es culpa de lo de afuera, otros que lo de adentro no funciona. La cosa es que el peso no levanta cabeza.
Qué viene ahora
¿Qué va a pasar? Quién sabe. Lo seguro es que hay que seguir de cerca estos números, porque marcan cómo la gente vive el día a día. Veremos si el peso se recupera o si seguimos en esta lucha para conseguir unos dólares o euros.
Lo que sí está claro es que la diferencia entre el peso y las divisas se sigue agrandando. Hay que ver qué inventan para que la gente pueda resolver sin tener que estar pegado a estas tasas del mercado negro.