¿Se te ocurre? ¡Hombre se lanza de cabeza y muere en 50cm de agua!
Un turista turco falleció tras lanzarse de cabeza a solo 50 centímetros de agua. La investigación analiza las circunstancias del trágico accidente.
¡Qué bochinche! Un tipo se mata en menos de medio metro de agua
Oye esto pa' que veas, que a veces la gente se cree que el mar es una piscina olímpica. Un turista, un hombre de 39 años llamado Arif Erman, ¡zas!, se lanza de cabeza al agua creyendo que era profundo y resulta que apenas tenía 50 centímetros. ¡Imagínate el golpe!
Esto pasó en Alanya, Turquía, un sitio de playa normalito. El hombre estaba de vacaciones con su familia, disfrutando del sol y la brisa marina, cuando se le ocurrió la brillante idea.
¿Dónde fue el desparrame y cuándo?
El suceso ocurrió en la costa de Alanya, en Antalya, Turquía. Fue en el muelle de un hotel, de esos que ponen para que uno se tire al agua sin problema. Las cámaras del sitio, ¡benditas cámaras!, captaron todo. El hombre se acercó al borde, miró pa' abajo, pero parece que no vio bien lo poco que había.
Se echó pa'trás, cogió impulso y ¡al agua patos! Pero el pato se dio un cantazo tremendo contra el fondo, que estaba blandito, sí, pero no tanto como para darse un revolcón así.
¿Y esto por qué importa? ¡La gente se mata!
Bueno, importa porque es una tragedia, una muerte tonta. Este hombre dejó a su familia, se supone que estaba de vacaciones y mira en lo que terminó. Pone de manifiesto lo peligroso que es tirarse a lo loco sin saber si el agua te va a dar para nadar o para enterrarte la cabeza.
La gente está comentando que no había buena señalización, que el socorrista tardó en reaccionar. Al final, se trata de la vida y de tener cuidado, que la imprudencia te puede salir carísima.
¿Qué dicen ahora los implicados?
Pues mira, las autoridades están investigando el caso. Quieren saber si el hotel avisó bien del peligro, si el socorrista hizo lo que tenía que hacer, todo eso. Los que vieron el golpe avisaron a los servicios de emergencia rapidito, y un socorrista sacó al hombre del agua, que estaba ya mal, mal.
Los médicos intentaron reanimarlo, le hicieron de todo, pero el golpe en el cuello fue demasiado fuerte. Al final, el hombre no aguantó y murió en el hospital. Es un drama, señores.
¿Y ahora qué? ¿Qué puede pasar?
Ahora lo que queda es la investigación y, seguramente, alguna multa para el hotel si se demuestra que fallaron en la seguridad. Pero lo más importante es que sirva de ejemplo. Que la gente se lo piense dos veces antes de saltar a ciegas.
La vida es una y hay que cuidarla. Esperemos que casos así sirvan para que en otros sitios pongan más cuidado y la gente sepa que, aunque el agua parezca profunda, a veces no lo es tanto.