¿Y dónde está este abuelo? Santiago de Cuba en vilo por jubilado desaparecido

Un jubilado con leve desequilibrio cognitivo desapareció en Santiago de Cuba. Familiares buscan sin éxito y claman por ayuda ciudadana ante la falta de mecanismos oficiales.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate la situación: un señor, un jubilado de Santiago de Cuba, ¡desapareció! Salió de su casa el sábado por la mañana y ¡nada que aparece! Su familia está vuelta loca buscándolo, porque el hombre, Carlos Clavel Camejo, no es que ande por ahí como si nada. Le dieron unos problemitas de memoria, un desequilibrio cognitivo, y eso a uno le da un mal rollo terrible.

La cosa se supo porque un periodista independiente, Yosmany Mayeta Labrada, lo soltó en las redes. Su esposa y los parientes están pegándose a los hospitales, recorriendo la ciudad, preguntando en todos lados, pero ¡es como si se lo hubiera tragado la tierra! Ni el móvil se llevó, así que de esa vía, menos.

¿Y esto dónde pasó? ¿Cuándo?

Todo este drama es en Santiago de Cuba, una ciudad que ahora mismo tiene a la gente con el corazón en un puño. Sucedió el sábado, 19 de abril de 2026, cuando el señor Clavel Camejo salió de su casa en la calle San Miguel. Uno se imagina el calor, el bullicio de la ciudad, y la angustia de la familia llamándolo y sin respuesta.

¿Y esto a quién le afecta? ¿Por qué es noticia?

Bueno, esto afecta directamente a la familia, ¡claro! A esa esposa que no duerme, a los hijos, a los nietos. Pero también nos toca a todos porque pone de relieve algo que pasa mucho: la falta de mecanismos oficiales para buscar a la gente que se pierde, sobre todo si son mayores o tienen algún problema de salud.

La gente está comentando en la cola del pollo, en la guagua... ¿Por qué no hay un sistema que se active rápido? ¿Por qué uno tiene que depender de las redes sociales para encontrar a un ser querido? Es una impotencia lo que se siente, porque se repite y se repite y parece que no se aprende.

¿Y qué dicen unos y otros?

Pues mira, lo que se sabe es lo que cuentan los familiares y el periodista. Han puesto unos números de teléfono para que la gente llame si ve algo, y eso está bien, es la solidaridad del cubano. Pero del lado oficial, de esos que deberían tener un protocolo para estas cosas, ¡silencio total! Ni mu. No se sabe qué dice el gobierno, ni la policía local, ni nadie que tenga que ver con la búsqueda.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Pues ahora mismo, lo que se espera es que alguien, un buen vecino, un taxista, alguien de buena fe, vea al señor Carlos Clavel Camejo y avise a la familia. La búsqueda sigue activa, movida por el amor familiar y la cadena de favores entre ciudadanos. Lo que queda en el aire es la esperanza de que aparezca sano y salvo, y la pregunta de cuándo se pondrá en marcha un sistema serio para estas emergencias, porque la dependencia de las redes, aunque ayuden, no puede ser la única solución.

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