¡Se disparó la balita! Gas licuado sube casi al doble en Isla de la Juventud
El precio del balón de gas licuado en la Isla de la Juventud se disparó de 50 a 89 dólares, provocando críticas por la dificultad de acceso.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa se puso color de hormiga con el gas licuado en la Isla de la Juventud. Si antes conseguir una 'balita' era un dolor de cabeza, ahora se convirtió en una pesadilla. Una vecina salió a gritarlo por las redes: el cilindro que te costaba 50 dólares, si te lo mandaban de afuera, ¡ahora te lo quieren vender en 89 cocos! Casi el doble, ¿tú oyes? Y uno aquí, tratando de resolver en medio de esta crisis.
¿Dónde y cuándo es el bochinche?
Esto está pasando en los puntos de venta de Micro 70 y La Fe, allá en la Isla de la Juventud. La denuncia salió a la luz por una residente que no se aguantó más, y la cosa es así: te cuesta casi 90 dólares un balón de gas. Imagínate, para la gente que vive con el peso cubano, esto es un lujo inalcanzable.
¿Y a quién le cae arriba esta vaina?
Pues a todo el mundo, mi hermano. Cocinar se está volviendo un problema de lujo. La gente depende de que les manden los dólares de afuera para poder comprar estas cosas básicas. Cuando te suben el precio así, sin anestesia, te sientes solo, como si gritaras en el vacío. Es la indiferencia lo que más duele, porque la escasez uno la aguanta, pero que te ignoren es otra cosa.
¿Qué dicen unos y otros?
Bueno, por un lado, está la gente que denuncia y se queja, sintiendo que nadie escucha sus problemas cotidianos. Por el otro, parece que hay operaciones privadas y ventas en divisas que se aprovechan de la situación, porque la distribución estatal no da abasto. Oficialmente, el Gobierno puso un precio, pero en la calle, la cosa es bien diferente. Unos dicen que es para poder importar, otros que es especulación pura y dura.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde va esto?
Lo que está claro es que conseguir un balón de gas se volvió una misión imposible para muchos. Hay que ver si las autoridades toman cartas en el asunto o si seguiremos viendo estas subidas que ponen la vida más difícil. Por ahora, la única certeza es que tener gas en la cocina va a requerir más dólares que nunca, y eso, pa' la mayoría, es un sueño lejano.