¿Apagón o Fantasma? Jóvenes Cubanos Celebran Halloween a Oscuras en La Habana
Jóvenes cubanos celebraron Halloween en La Habana con disfraces y decoraciones improvisadas a pesar de un prolongado apagón, demostrando resiliencia.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… Resulta que en La Habana, a pesar de que la luz se fue y dejó a medio barrio a oscuras, los muchachos y muchachas no se quedaron con los brazos cruzados. ¡Montaron una fiesta de Halloween que ni te imaginas! Con telarañas hechas con lo que pillaron y hasta un fantasma de sábana pintada, la cosa se puso buena.
La noticia es que la crisis eléctrica no pudo con las ganas de celebrar de esta gente. Se las ingeniaron para que la fiesta, aunque a oscuras, tuviera su toque de susto y alegría. ¡Con velas y linternas armaron el ambiente!
Dónde y cuándo
Esto fue en El Proyecto, un sitio en la esquina de 11 y 14, en el Vedado habanero, el viernes 30 de octubre. Imagínate la escena: el apagón llevaba como 30 horas en la zona, ¡un calor que te morías! Pero ahí estaban ellos, creando su propio show.
El lugar, que antes era para ver pelis y ahora es un centro cultural con música y juegos, se llenó de jóvenes con disfraces que daban miedo. ¡Hasta un doctor de disfraz se apareció!
Por qué importa
Porque esto demuestra que los cubanos, cuando quieren algo, se las inventan. La electricidad brilla por su ausencia, pero la creatividad y las ganas de echar un rato diferente están a flor de piel.
Aunque Halloween no es de aquí de toda la vida, se está poniendo de moda, sobre todo entre los chamaquitos y los negocios privados. Y ver que hasta con apagón se celebra, dice mucho de la gente, ¿no?
Qué dicen las partes
Por un lado, los muchachos como Marcos, un fisio de 22 años vestido de médico, dicen que no importa el calor ni lo que falte, ellos buscan la manera de juntarse y pasarla bien.
Érica Martínez, que administra El Proyecto, cuenta que ellos usan inversores para que no se les paren los conciertos ni las pelis cuando se va la corriente. Para ella, el lugar es como un sitio de resistencia, donde la gente se olvida un rato de los problemas.
Qué viene ahora
Pues lo que viene es seguir luchando. El Proyecto quiere seguir abierto, aunque sea difícil con tantos apagones. La gente joven quiere su espacio para desahogarse y divertirse.
Es un reflejo de una generación que busca opciones y se encuentra con una realidad que no se lo pone fácil. Veremos si estas iniciativas logran mantenerse a flote a pesar de las dificultades del día a día.