¿Nos bebemos el descaro? Fosa rota en La Güinera da sopa de aguas sucias

Una fosa rota en La Güinera, La Habana, contamina el agua potable con aguas residuales, generando alarma sanitaria entre los vecinos y evidenciando el deterioro de la infraestructura.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate la cosa: en el reparto Volpe, allá en Arroyo Naranjo, La Habana, hay un desastre montado. Una fosa se rompió, y no es un chisme cualquiera, es que el agua esa fea de las cloacas lleva más de 20 días corriendo por donde no debe.

Y pa' colmo, desde hace como 10 días, esa agua sucia se está metiendo en la cañería del agua que la gente usa pa' tomar y cocinar. ¡Un peligro pa' cualquiera!

¿Dónde es el bochinche y cuándo empezó?

La cosa está en la calle 4ta del reparto Volpe, en Arroyo Naranjo. El salidero de aguas residuales lleva más de 20 días, pero la mezcla con el agua potable, que es lo más grave, ya tiene al menos 10 días.

El calor, la gente en la calle, el desespero… se siente la tensión y la pena de la gente por tener que vivir así.

¿Y esto a quién le cae encima?

Pues a todos los vecinos, pero sobre todo a los niños, a los viejitos y a los que ya andan medio pachuchos. ¡Hasta la salud de cualquiera está en juego!

Esto demuestra cómo está la vaina con las tuberías y el saneamiento por La Habana, que no dan pie con bola. Arroyo Naranjo es de los municipios que más problemas tiene con esto.

¿Qué dicen unos y otros?

Los vecinos están que trinan. Una señora, Anais Penalba, hasta lo puso en Facebook: “Estamos tomando agua potable con aguas albañales”. Dicen que vinieron los de Aguas de La Habana, pero que no hicieron nada, que falta combustible. ¡Como si el agua sucia se fuera con el viento!

Por otro lado, los que saben de esto y los reportes dicen que la falta de agua buena y el mal saneamiento son una bomba de tiempo pa' las enfermedades. Las autoridades, pues, la excusa es la falta de recursos, lo de siempre.

¿Y ahora qué?

Pues mira, lo que se ve es que la cosa no va a mejorar de la noche a la mañana. La infraestructura está que se cae a pedazos, las roturas son cosa de todos los días, y si a eso le sumas los apagones y la falta de inversión, pues tenemos este panorama.

Hay que estar pilas porque la gente no aguanta más, y en La Habana ya ha habido hasta cierres de calles por menos. La situación es seria, y lo que viene es seguir esperando a ver si resuelven o si la cosa empeora.

Más noticias