¡Justicia Pa' la Gente! Familia Denuncia que Presunto Agresor Sale Libre en Bayamo
Familia en Bayamo denuncia la liberación de un presunto agresor y cuestiona a la policía, exigiendo investigación y seguridad.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! En Bayamo, una familia está que trina. Resulta que a un hombre, a quien señalan como el que le dio una pela a la mamá y antes a al papá, ¡lo soltaron de la policía como si nada!
La hija de las víctimas, Rosy Rosales, está denunciando esta vaina por todos lados, diciendo que el tipo, Abel Enrique Saborit García, se le viró a su madre cuando andaba en bicicleta con unos muchachos y la tumbó.
Lo más caliente es que, según cuenta la familia, el ataque no fue por robar, sino pura maldad. Y los vecinos, que son gente de palabra, persiguieron al tipo y lo entregaron a los mirones de la ley.
Dónde y cuándo
Esto se puso feo en Bayamo, Granma. El ataque a la madre ocurrió mientras ella pedaleaba con sus nietos de 8 y 11 años, en un momento que se supone era tranquilo.
La golpeada sufrió fractura en la cara, y uno de los chamaquitos, además de caerse, después se quejaba de la cabeza y tenía un golpe en la rodilla. ¡Qué cosa!
Además, se acuerdan que el papá, Jorge Aguilera Reyes, un hombre de 58, ya le habían dado antes y también le dejaron la cara marcada.
Por qué importa
Esto importa porque la gente siente que la policía no está protegiendo a los ciudadanos, sino todo lo contrario. ¿Cómo es posible que a alguien que supuestamente le da una paliza a una señora y a su esposo, lo suelten tan rápido?
La familia está con el alma en vilo, temiendo por su seguridad. Si al agresor lo sueltan así nomás, ¿qué garantías tienen ellos de que no vuelva a las andadas?
Además, pone en duda la seriedad con la que se toman las denuncias y la justicia en la calle.
Qué dicen las partes
Rosy Rosales señala directamente a un tal Euqueni Vázquez Hidalgo, jefe de una unidad policial en Bayamo, como el responsable de soltar al señalado antes de las 24 horas.
Ella dice que no le tomaron declaración al acusado ni investigaron bien, y hasta sospecha de sobornos o que lo están protegiendo, aunque no tiene pruebas para eso.
La familia, claramente, está indignada y le echa la culpa a la policía de lo que les pueda pasar. Por ahora, la policía no ha dicho ni pío sobre el asunto, ni por qué lo soltaron ni cómo actuaron.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es pura incertidumbre y miedo para esta familia. Quieren que se investigue a fondo las dos agresiones y que se le ponga nombre a los culpables.
Están pidiendo a gritos garantías para ellos y que la policía se ponga las pilas y no deje que esto se quede así.
Habrá que ver si las autoridades deciden abrir la boca y explicar qué pasó o si la cosa se queda en chismes de esquina.