¡Adiós a las promesas! Escasez y descuido sacan atletas de Cuba
Decenas de jóvenes promesas cubanas abandonan escuelas deportivas por falta de medicinas, mal estado de infraestructuras y escasez de alimentos.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cuba las medallas se están quedando sin atletas que las busquen. La cosa está fea en los internados deportivos, y lo que antes era el orgullo del país, ahora es un campo de batalla contra la falta de cosas básicas.
Los muchachos y muchachas que sueñan con ser campeones se están topando con una pared: no hay medicinas cuando les da fiebre, la comida no alcanza y las instalaciones dan pena. ¡Un desastre!
¿Dónde y cuándo se está cayendo el techo?
Esto no es un caso aislado, papá. La nadadora artística Roxana Calzadilla, con 16 años, tiró la toalla y dejó la EIDE de Villa Clara porque no había ni pa' un jarabe. Y en La Habana, en el famoso Lenin, ¡imagínate!, más de 1200 alumnos sin luz constante, el agua no sube a los pisos de arriba y solo les dan dos miseria de comidas al día.
Los fines de semana que deberían ser para descansar o hacer deporte, están en veremos porque los pases se pusieron quincenales por falta de combustible. ¡Y ni hablar de las áreas recreativas, cerradas hace cinco años!
¿Y a quién le cae esta puñalada?
Esto le cae directo a la pirámide del deporte cubano. Si los jóvenes talentos no tienen dónde crecer y con qué alimentarse bien, ¿cómo van a representar a Cuba en los Juegos Panamericanos o quién sabe dónde más? La deserción masiva de atletas es una señal roja que nadie puede ignorar.
Los que están adentro tienen que depender de que la familia les mande comida de casa, ¡como si fueran niños pequeños! La falta de condiciones básicas está fracturando la base del deporte de alto rendimiento.
¿Qué dicen unos y otros?
La ministra de Educación, Naima Trujillo, hasta reconoció que la cosa está difícil, pero la solución no llega. Los que están al frente del deporte, el INDER, mantienen sus números de atletas becados, como si nada pasara, y apuntan a los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Pero por el otro lado, están los analistas que ven el panorama claro y advierten que esta fuga de talento y la escasez de recursos están debilitando todo el sistema desde la raíz. Nadie quiere hablar mucho, pero la realidad se impone.
¿Y ahora qué? ¿El futuro es negro?
Lo que se ve venir es que la situación no va a mejorar de la noche a la mañana. Si no se resuelven los problemas de combustible, medicinas y comida, cada vez más atletas van a buscarse la vida en otro lado o simplemente dejarán el deporte.
Hay que estar pendientes a ver si las autoridades toman medidas serias o si seguiremos viendo cómo se apagan las estrellas deportivas de Cuba por falta de apoyo real.