¿Y el agua? Cubanos perforan pozos y cargan baldes ante la sequía

La crisis hídrica en Cuba empuja a ciudadanos a perforar pozos y cargar agua manualmente, afectando a millones de personas y generando preocupación por la salud e higiene.

Qué pasó

La escasez de agua en Cuba ha llegado a tal punto que la gente está resolviendo por las suyas. Olvídate de esperar el camión cisterna o que te llegue por la tubería. Ahora toca sacar la pala, el taladro y hasta la carretilla para poder tener un poco de líquido en casa. ¡Un bochinche bueno se ha formado con el agua!

Los negocios y las casas están en aprietos. Hay quienes no les queda otra que hacer un pozo en el patio, como Kevin Martínez, un dueño de restaurante en Matanzas. ¡Imagínate, él cerraba su negocio por falta de agua y para colmo, le tocaba pagar camiones cisterna carísimos! Al final, le salió más barato cavar él mismo su aguacenter personal.

Dónde y cuándo

Esto no es cuento de camino, está pasando en toda la isla, pero se oye mucho en provincias como Matanzas y La Habana. ¡Ah! Y esto no es de ayer, lleva tiempo dándose y parece que se pone peor.

Según los que saben, casi el 30% de los cubanos, ¡casi 3 millones de personas!, están pegados con el tema del agua. No la reciben en sus casas o les llega con cuentagotas. Y claro, con los apagones que hay, las bombas que suben el agua no funcionan, ¡un lío mayor!

Por qué importa

Esto importa porque el agua es vida, papá. Sin agua no comes, no te bañas, no limpias, no echas andar el negocio. ¡Es la salud y la higiene de todos la que está en juego!

Además, la gente está gastando lo que no tiene en buscar alternativas. Y si encima le quitas presión a la red con tus bombas privadas, ¡le das un tiro a tu vecino que no puede ni soñar con tener un pozo! Un caos.

Qué dicen las partes

El gobierno dice que está poniendo bombas solares, que ya van 870 de 1300, ¡casi la mitad! Quieren que las bombas no dependan de los apagones. Pero la cosa sigue mala, las tuberías viejas y rotas no ayudan, y la sequía tampoco.

Por otro lado, la gente está que trina. En La Habana se han visto hasta protestas, vecinos reclamando que les resuelvan. Es que ya no se aguanta más, el agua es un derecho.

Qué viene ahora

Pues mira, lo que se ve es que la cosa va para largo. Las soluciones no llegan rápido y las que hay no son para todo el mundo. Habrá que seguir de cerca si esas bombas solares funcionan de verdad o si las protestas siguen creciendo.

Mientras tanto, el que pueda que cave su pozo, el que no, que se prepare para cargar cubos. ¡A ver cómo se resuelve este misterio del agua en la isla!