¿Y a esta Doctora quién se la llevó? Fallece Cirujana de Santa Clara en plena chamba

La Dra. Nayda Rodríguez Quesada, cirujana y profesora del Hospital Militar de Santa Clara, falleció inesperadamente. Su partida deja un gran vacío en el gremio médico y entre sus alumnos.

¡Qué palo pa' Santa Clara!

Oye esto pa' que veas... la gente del Hospital Militar de Santa Clara está de cabeza, porque se les fue de repente la doctora Nayda Yoanka Rodríguez Quesada. Una cirujana de las buenas, de las que enseñan, de las que saben, y que se nos marchó sin avisar.

Esto no es cosa de juego, un golpe bajo pa'l servicio de Cirugía General y pa' todos los que la conocían y le cogieron cariño.

¿Dónde fue el soulé? ¿Cuándo se la llevaron?

Esto pasó en Santa Clara, en el Hospital Militar. La doctora Rodríguez Quesada estaba ahí, metida en su trabajo, formando a los futuros médicos, a los residentes. Y de un cantazo, se nos fue. No se sabe bien cómo ni por qué, pero fue de sorpresa, totalmente inesperado.

Imagínate el relajo, la gente en shock, sus colegas y alumnos sin poder creerlo. Un vació que se siente en los pasillos.

¿Y esto a quién le cae encima?

Bueno, esto le cae encima a todo el que la conocía, a los que aprendieron de ella, a los pacientes que trató, a los compañeros de batalla en el hospital. La formación de nuevos doctores se ve afectada, y el equipo de cirugía pierde una pieza clave. Es una noticia que sacude porque era alguien importante en su campo.

Se habla de que era una profesional dedicada, y que tenía una mano pa' guiar a los muchachos que estaban aprendiendo. Deja una huella, eso seguro.

¿Qué dicen los que saben (y los que no)?

Por ahí los colegas y compañeros dicen que era una excelente profesional, con mucha calidad humana y que le daba duro al trabajo. Que trataba bien a los residentes y que siempre estaba dispuesta a enseñar.

Sus compañeros de Cirugía General están consternados, como es lógico. Dicen que deja un gran vacío y que la van a extrañar mucho.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Ahora lo que toca es recordarla, ¿no? En el hospital se lamenta su partida, y su legado se queda en los médicos que formó. La vida sigue, pero se va una buena profesional y una buena persona. Habrá que ver cómo se reorganizan y cómo llenan ese hueco que dejó.

Se quedan las anécdotas y el recuerdo de su labor en el sistema de salud de Cuba.

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