¿Se Apagó la Voz de la Radio? Fallece Guille Rivero de la Rosa en un Infarto
Fallece el legendario locutor cubano Guille Rivero de la Rosa de un infarto. Más de 30 años de voz inconfundible en la radio nacional dejan un vacío.
¡Oye esto pa' que veas!
La radio cubana está de luto. Falleció de repente Guille Rivero de la Rosa, una de esas voces que uno oye y se le queda pegada en el alma. Un infarto se lo llevó el 14 de septiembre, dejando a todos con un vacío tremendo.
La noticia cayó como un balde de agua fría, primero la soltó la periodista Ana Teresa Badía y enseguida todo el mundo empezó a hablar de Guille, del hombre que nos acompañó por tantos años.
¿Dónde y cuándo se oyó esa voz?
Guille Rivero de la Rosa no era un locutor cualquiera. Llevaba más de treinta años regalándonos su talento desde las ondas. Empezó en 1990 en Radio Cadena Habana, y desde ahí su voz elegante y esa cercanía que tenía con la gente lo hicieron único.
Pasó por Radio Metropolitana, Radio Ciudad de la Habana y llegó hasta Radio Rebelde, siempre entregado a su pasión. Pero donde se metió en el bolsillo a toda la isla fue en Radio Taíno, la FM de Cuba, por más de veinte años. Ahí dirigió programas musicales y de todo tipo que la gente esperaba con ansias.
¿Y esto por qué importa?
Porque Guille Rivero era más que una voz en la radio. Para muchos, era la banda sonora de sus vidas, el que ponía el ritmo a las mañanas, el que contaba las noticias con ese toque especial. Su partida significa una pérdida enorme para la cultura y el entretenimiento cubano.
Los que trabajaron con él dicen que la radio no era un trabajo, era el amor de su vida. Lo defendía con todo, con esa vocación que pocos tienen y compartiendo siempre su generosidad. Es como si se hubiera ido un pedazo de la historia de la radio en Cuba.
¿Qué dicen las partes?
El dolor se siente por todos lados. Amigos, colegas de cabina y un montón de oyentes fieles están yendo a despedirlo a la funeraria de Calzada y K, en El Vedado. Es el último adiós a un grande.
La radio, ese medio que él tanto amó y defendió, está de luto. Se va un compañero, un director, un artista. La tristeza es generalizada, un sentimiento que recorre toda la Isla.
¿Qué viene ahora?
El micrófono de Guille Rivero de la Rosa se apaga físicamente, pero su voz, esa voz inconfundible que nos hizo compañía por tanto tiempo, quedará grabada para siempre en la memoria de Cuba. Es una de esas voces que no se olvidan, un legado que perdurará.
Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero el recuerdo de su trabajo y su dedicación a la radio seguirá sonando en nuestras mentes. La radio cubana no será la misma sin él.