¿Qué le pasa a Santa Clara? ¡Exigen luz en edificios altos y la Empresa Eléctrica se hace la loca!
Periodista cubana alerta sobre apagones que afectan a residentes de edificios altos en Santa Clara, exigiendo solución a la Empresa Eléctrica. Las noches sin luz complican la vida diaria y el trabajo.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas la cosa! Resulta que en Santa Clara, allá en el reparto Sandino, la gente de los edificios altos, esos de 12 pisos, están pasando un trabajo tremendo con los apagones.
La periodista Bertha Pulido Francia ha puesto el dedo en la llaga, diciendo que esto no puede seguir así. La cosa está que arde porque sin luz, la vida se complica más que un trabalenguas.
Dónde y cuándo
Esto está pasando en los repartos Sandino de Santa Clara, en pleno Villa Clara. La cosa es que los apagones, que parece que no tienen horario fijo, afectan a los edificios de 12 plantas.
Imagínate tú subir doce pisos escaleras arriba porque los ascensores no funcionan. Y encima, tener que levantarte en la madrugada a cocinar porque es la única hora que hay luz. ¡Un relajo eso!
Por qué importa
Pues porque la gente se agota, mi socio. Y no es cualquier gente, son los trabajadores, los que mueven el país. ¿Cómo van a trabajar bien, o a curar a la gente si andan con el sueño encima y sin poder cocinar tranquilo?
La periodista lo dice claro: el agotamiento crónico es un riesgo, y más si eres médico y tienes que dar diagnósticos. La cosa es seria, que no se piense que es un capricho.
Qué dicen las partes
Por un lado, está la periodista Bertha Pulido Francia, que es la voz de los que sufren. Ella pide que se reconsidere urgentemente los horarios de la luz, sobre todo para estos edificios.
Por otro lado, la Empresa Eléctrica de la provincia aún no ha dicho ni pío públicamente. Parece que están en silencio, mientras la gente sigue en lo suyo, resolviendo como puede.
Qué viene ahora
Bueno, la pelota está en el tejado de la Empresa Eléctrica. La gente espera que analicen la situación, que vean las particularidades de esos edificios altos y hagan un ajuste.
La propuesta es clara: adecuar los horarios de planificación para evitar que los trabajadores terminen molidos y que la calidad de vida mejore. A ver si escuchan y se resuelve el bochinche.