¡España le dice NO a la guerra en Cuba y mira a Raúl Castro!
España rechaza intervención militar en Cuba tras cargos de EE.UU. contra Raúl Castro por derribo de avionetas en 1996. Defiende autodeterminación cubana y derecho internacional.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Resulta que Estados Unidos le ha puesto cargos a Raúl Castro por el derribo de unas avionetas de 'Hermanos al Rescate' en 1996. El asunto trajo cola y ahora España, a través de su ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha dicho clarito que nanai de la China con las intervenciones militares en Cuba.
Según Albares, el futuro de la Isla solo lo puede decidir el pueblo cubano. ¡Así como suena! El Departamento de Justicia gringo pide cárcel para Castro por asesinato, conspiración y destrucción de aeronaves, por aquellas avionetas que se fueron al fondo y se llevaron a tres gringos y un cubano.
Dónde y cuándo
Esto se remonta a febrero de 1996, cuando dos avionetas civiles fueron derribadas en el espacio aéreo cubano. El incidente causó la muerte de cuatro personas, tres de ellas con ciudadanía estadounidense.
Las acusaciones de Estados Unidos contra el exdictador Raúl Castro se hicieron públicas recientemente, avivando las tensiones entre Washington y La Habana. El ministro español se pronunció sobre esto en declaraciones a medios españoles, defendiendo la postura de no intervención.
Por qué importa
Lo que está en juego aquí es nada más y nada menos que la soberanía de Cuba y el respeto al derecho internacional. Si bien la acusación de EE.UU. es grave, la idea de que un país pueda intervenir militarmente en otro por asuntos pasados es un tema que preocupa a la comunidad internacional.
España, en este caso, sale a poner paños fríos y a recordarle a todo el mundo que la fuerza no es el camino. Insisten en que cualquier acción debe ser diplomática y respetar la voluntad del pueblo cubano, quien, según ellos, tiene la última palabra sobre su destino.
Qué dicen las partes
Por un lado, el Departamento de Justicia de EE.UU. ha presentado cargos criminales contra Raúl Castro, señalándolo como responsable directo del derribo de las avionetas. Dicen que fue un acto premeditado que causó muertes injustificadas.
Por otro lado, el gobierno cubano, con Miguel Díaz-Canel a la cabeza, ha salido a denunciar que la administración Trump está creando un pretexto para justificar una posible agresión militar contra la Isla. Quieren hacer ver que EE.UU. busca excusas para invadir.
Y España, pues, se pone en el medio diciendo que rechaza la fuerza y que hay que respetar la soberanía. Reconocen la crisis en Cuba pero abogan por el diálogo y las soluciones pacíficas, manteniendo su línea diplomática sin calificar abiertamente al gobierno cubano de dictadura.
Qué viene ahora
Ahora mismo, la cosa está tensa. España ha dejado clara su postura de rechazo a la violencia y defensa del derecho internacional, pero la pelota sigue en el tejado de las relaciones entre EE.UU. y Cuba.
Habrá que ver cómo sigue este drama. Si las acusaciones de EE.UU. avanzan, o si la diplomacia se impone. Lo que sí parece claro es que España no va a apoyar ninguna movida militar, y prefiere que los cubanos resuelvan sus asuntos a su manera, eso sí, con respeto a los derechos humanos y la democracia.