¿El Bolsillo en el Suelo? ¡En Cuba Hasta el Pan te Pide un Préstamo!
Cuba enfrenta una crisis alimentaria con precios por las nubes. El pan cuesta 300 CUP y la carne de cerdo 500 CUP, haciendo imposible el acceso a lo básico.
¡Oye esto pa' que veas!
La cosa en Cuba se pone color de hormiga con la comida. Los precios están por las nubes, ¡un descaro, dicen por ahí! Los productos básicos que uno necesita pa' comer todos los días, como el aceite y la carne de cerdo, están subiendo que ni pa' tras. La gente está que no se lo cree, y con justa razón.
Los números oficiales no mienten: el índice de precios de la comida y las bebidas ha subido más de diez veces desde 2010. ¡Más de mil puntos! Y si miramos solo junio, los alimentos y bebidas subieron casi un 23% en un año. ¡Imagínate tú!
¿Y dónde y cuándo se pone la cosa fea?
Esto está pasando ahora mismo, en junio y julio, y se ve en todos lados de Cuba, aunque en algunas provincias la cosa está peor que en otras. En las calles se oye el mismo cuento: que si el pan está a 300 pesos, que si un pedacito de carne de cerdo pa' los frijoles te cuesta 500 pesos. ¡Pa' comer frijoles hay que vender un riñón, mi socio!
La gente mayor, los jubilados, están pasándola fatal. Y no solo la comida, ¡hasta el jabón y las cosas de higiene personal están carísimas! Se siente el calor de la preocupación en el ambiente, y el ruido de la gente quejándose se oye en cada esquina.
¿Y esto por qué nos cae arriba?
Porque al final, a todos nos toca el bolsillo. Cuando la comida está así de cara, la vida se pone cuesta arriba para cualquiera. Los que tienen poquito, los que viven de una pensión, están en las últimas. Ya no es solo cuestión de comer, es de poder comprar lo mínimo pa' sobrevivir.
La gente está hablando de esto porque es algo que nos afecta a todos. Si la comida no llega o está incomprable, ¿qué nos queda? Por eso se escucha el bochinche en la cola del pollo y en la guagua.
¿Qué dicen los de allá y los de acá?
Bueno, por un lado, los números oficiales hablan de aumentos y variaciones. Se ve que la oferta no es la misma en todas partes, y los precios suben y bajan según lo que haya y lo que la gente pueda o no pagar.
Por otro lado, la gente en la calle, la que se busca la vida, dice que es un descaro, que el Estado debería hacer algo. Se quejan de que no pueden comprar lo necesario y que la situación es insostenible. Unos culpan al gobierno, otros dicen que es la ley de la oferta y la demanda, pero lo cierto es que el plato de comida está cada vez más vacío o más caro.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde vamos?
Lo que se ve es que la cosa no pinta muy bien. Los precios siguen subiendo, y el poder de compra de la gente no da pa' más. Hay que estar pendiente a ver si el gobierno saca alguna medida o si la situación cambia, porque así no se puede seguir.
Lo que está claro es que hay que seguir de cerca cómo se mueve el mercado y qué pasa con los bolsillos de la gente. Se siente que algo tiene que pasar, pero no se sabe si pa' bien o pa' mal.