¿Qué Pasa en Cuba? Crisis, Debate y el Deseo de Cambio Que No Se Apaga
Hilda Landrove analiza la crisis política y económica en Cuba, el debate internacional y la persistente demanda de cambio social.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… La ensayista cubana Hilda Landrove se sacó un análisis del bueno sobre cómo está la vaina en Cuba, y no es chiste. El tema es la crisis del sistema político, esa cosa que no deja avanzar, y cómo el mundo habla de eso, a veces como quieren. Landrove cuenta que hasta le rechazaron un artículo por no ponerse de acuerdo en lo que había que decir. ¡Imagínate el bochinche!
Según ella, hay un lío con cómo se trata la noticia de Cuba afuera. Que si pones una crítica fuerte, te ponen trabas o te piden que cambies el cuento para que quede bonito para ellos. Es como si no dejaran que la gente cuente la verdad sin adornos, ¿entiendes?
Dónde y cuándo
Todo esto lo cuenta Landrove en un ensayo publicado en Rialta Magazine, que se llama «Cuba: la tenaza totalitaria y el deseo de cambio saboteado pero intacto». Ella, que está en México, se dio cuenta de este rollo cuando intentó publicar el texto en Europa. La fecha no es exacta, pero esto está pasando ahora mismo, en 2026, con todo este panorama de cabeza.
El ensayo recuerda que el sistema cubano se consolidó hace rato, desde 1976, con su partido único y esa economía tan centralizada. Es como una casa vieja que se mantiene parada, pero con grietas por todos lados. La cosa se pone tensa cuando se habla de las protestas y de que el gobierno no deja mucho espacio para disentir.
Por qué importa
Esto importa porque es el cuento de un país que no termina de arrancar. La economía está sufriendo, el PIB no crece, hay crisis de electricidad y la gente la pasa mal. Y todo esto pasa mientras afuera se debate si hay que apoyar o no, y cómo se cuenta esa historia. La cosa es seria porque afecta a millones de cubanos que quieren un cambio.
Landrove lo pone claro: no es lo mismo hablar de la “revolución” de antes que del “régimen” de ahora. El régimen es esa estructura que se ha ido armando y que, según el ensayo, tiene a unos cuantos metidos en el poder, sobre todo esos conglomerados empresariales ligados a las Fuerzas Armadas, como GAESA. Esa es la gente que maneja el cotarro.
Qué dicen las partes
Por un lado, está el ensayo de Landrove, que dice que hay una demanda de cambio en la calle, visible desde las protestas de 2021. La gente quiere algo diferente. Por otro lado, está el gobierno, que no da mucho margen y, según organizaciones de derechos humanos, detiene a los que protestan o reclaman libertades.
Y luego está el debate internacional, que a veces se enreda con política de otros países. Hay quienes quieren hablar de Cuba, pero con condiciones. Landrove señala que el apoyo económico que venía de afuera, como de Venezuela, ha ido bajando, y eso aprieta más las cosas en la economía.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es seguir de cerca cómo se desarrolla este deseo de cambio que Landrove dice que sigue intacto, aunque lo saboteen. Habrá que ver si las presiones internas y las críticas externas logran mover el avispero. La cosa es que la gente sigue hablando, protestando y buscando la forma de que las cosas cambien, a pesar de los obstáculos.
El panorama sigue complicado. La economía sigue con problemas, y la política, bueno, es la que es. Pero el ensayo deja claro que la sociedad cubana no se rinde. Habrá que estar pendientes a ver qué pasa con esa “tenaza totalitaria” y si el deseo de cambio se hace más fuerte.