¿Y el azúcar? Central de Villa Clara se queda a medias y apela a chapucerías para seguir
El central Quintín Bandera en Villa Clara falló en su meta azucarera 2025-2026 por falta de combustible e insumos. Usan paneles solares y tracción animal como medidas de emergencia.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! El central azucarero Quintín Bandera, allá en Corralillo, Villa Clara, no pudo con la zafra 2025-2026. Se quedaron cortísimos y ahora tienen que meter mano con medidas que ni te imaginas para resolver el bochinche.
Empezaron con ganas el 2 de febrero, prometiendo 11.000 toneladas de azúcar crudo en 75 días. Pero de eso nada, que no llegaron ni por asomo. Parece que el azúcar se les evaporó antes de molerla.
Dónde y cuándo
Todo este embrollo pasó en el central Quintín Bandera, en Corralillo, Villa Clara. La zafra, que debía ser cosa seria, empezó tarde, el 2 de febrero, y se suponía que durara unos 75 días. El ambiente se sentía raro desde el principio, con la falta de combustible en el aire.
Lo que sí está claro es que la meta de 11.000 toneladas de azúcar se quedó en el tintero. La cosa se pone difícil cuando no tienes ni la gasolina para los tractores ni los sacos para la caña.
Por qué importa
Esto no es un chisme cualquiera, señores. El azúcar es oro para Cuba, y que un central no cumpla es como decir que se nos fue un pedazo de la economía. La gente está hablando porque esto afecta directamente, ¿entiendes? No es solo dejar de vender azúcar, es que se resiente todo lo demás.
Cuando falla algo tan básico, se nota en el día a día. Y si esto pasa en Villa Clara, ¿imagínate cómo andará el resto del país? Es la señal de que las cosas no van sobre ruedas.
Qué dicen las partes
Según cuentan por ahí, la planta ha sufrido por culpa de que no llega el combustible y faltan las cositas que se necesitan para sembrar y recoger la caña. El director del central ha dicho que tuvieron que atrasar el arranque de la zafra varias veces por lo mismo.
Para remendar el asunto, están usando hasta paneles solares y metiendo animales pa’ tirar de los carros con caña en algunas partes. ¡Imagínate el nivel de improvisación!
Qué viene ahora
Bueno, ahora lo que queda es ver cómo se las arreglan con esos inventos. Las autoridades dicen que es una adaptación forzada a los tiempos que corren, buscando cómo mantener la candela prendida en el central, aunque sea a medias.
Habrá que seguir de cerca si estas medidas de emergencia funcionan o si el central Quintín Bandera se convierte en otro fantasma de lo que fue el azúcar cubano. La cosa está en el aire.