¿Qué bochinche es este? ¡Le dan porrazos a una enfermera en Miami y el hospital se defiende!

Una enfermera de Miami fue agredida en el Jackson Memorial Hospital. Su abogado demanda al centro por negligencia, mientras el hospital defiende sus medidas de seguridad.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate, en pleno Miami, una enfermera que lo que hace es cuidar gente, ¡zas!, le cae a golpes un paciente. Y no fue cualquier cosita, la pobre Yanira Equileor terminó en el suelo, golpeada y con dolores por todo el cuerpo. El video ese de seguridad se ve clarito cómo el tipo, después de hacer un relajo, se va directo contra ella. ¡Qué cosa más fea!

Esto pasó el 30 de mayo, y ahora el abogado de la enfermera está que echa chispas, preparando una demanda que tiene al hospital temblando. Dice que la pobre Yanira quedó con moratones y hasta problemas en la espalda, y lo peor, con el susto en el cuerpo. El abogado Pizzi jura que el hospital no la protegió como debía y pide cinco millones por el abuso.

¿Dónde pasó la bronca y cuándo fue?

El lío se armó en el Jackson Memorial Hospital, allá en Miami, justo en la sala de emergencias, donde la gente va cuando más necesita ayuda. El paciente este, un tal Rubin Wenyou, de 44 años, andaba suelto y, bueno, se descontroló. La enfermera estaba haciendo su trabajo, y de repente, ¡pum! Le cayó encima. El ambiente en emergencias siempre es tenso, pero esto fue irse de castaño oscuro.

La Fiscalía de Miami-Dade ya tiene a este señor detenido, pero parece que lo van a mandar pa' un sitio para que lo atiendan de la cabeza, porque no anda bien de los cinco sentidos, se ve. A la enfermera, pues, la atendieron, pero el golpe y el susto se quedan.

¿Y esto por qué nos importa a nosotros?

Mira, esto no es solo un caso aislado. Es un recordatorio de lo mal que lo pasan los trabajadores de la salud. Están ahí, dando el pecho, y de repente les toca lidiar con gente que no está bien o que se cree con derecho a todo. Esto cambia las cosas para los que están en primera línea, que ahora tienen que cuidarse de los pacientes, ¡y de los que van con ellos!

Para la enfermera, es un antes y un después. El miedo se pega, y trabajar así, con esa zozobra, no es vida. Si a esto le sumamos que la justicia a veces tarda o no da el golpe que tiene que dar, pues la gente empieza a perder la fe en que las cosas se arreglan.

¿Qué dicen las partes involucradas?

Por un lado, el hospital, Jackson Health, dice que ellos sí tienen seguridad. Que hay especialistas y hasta policías de los duros rondando. Dicen que el primer guardia llegó en un santiamén y que todo se controló rápido. Quieren dejar claro que ellos hicieron lo que pudieron.

Por el otro lado, el abogado de la enfermera dice que eso no es así, que no la protegieron y por eso va pa'lante con la demanda. La Oficina del Sheriff de Miami-Dade, que son los policías, no quieren decir ni pío, dicen que están en medio del proceso y que mejor no hablar. Así que, como siempre, unos dicen una cosa y otros, la contraria.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?

Pues mira, ahora hay que ver qué pasa con esa demanda. Si el hospital paga o se defiende hasta el final. También hay que ver qué pasa con el paciente, si lo meten preso de verdad o lo mandan a curarse y ya está. Lo que está claro es que este caso va a dar que hablar y a lo mejor hasta cambia algo en cómo se cuida a la gente que cuida a los demás.

Lo que sí está en el aire es si el sistema de seguridad de los hospitales es suficiente para esta locura que a veces se vive. La gente que trabaja ahí se merece estar tranquila y segura mientras hace su labor. Hay que seguir de cerca este tema, porque afecta a muchos.