¡El Papa y el obispo de Guantánamo, solitos en el Vaticano! ¿Qué habrán chismeado?

En el Vaticano, el Papa se reunió en privado con el obispo de Guantánamo-Baracoa, Silvano Pedroso Montalvo. La cita, inesperada tras una cancelación masiva, genera chismes sobre el futuro de Cuba y el papel de la Iglesia en la Isla.

Qué pasó

Oye, tú no vas a creer lo que pasó allá en la Ciudad del Vaticano. Resulta que el Papa León XIV, en persona, le hizo un aparte al obispo de Guantánamo-Baracoa, Silvano Pedroso Montalvo. ¡Así mismo, una audiencia privada!

Esta reunión fue medio sorpresiva porque, al principio, se suponía que todos los obispos cubanos iban a Roma para su visita 'Ad Limina Apostolorum'. Esa es una cosa seria donde le rinden cuentas al Papa de cómo anda el rebaño en la Isla.

Pero, ¡zas!, por culpa de la crisis que tenemos en Cuba, la visita colectiva se canceló. El obispo Pedroso, que ya andaba de viaje, fue el único que siguió pa'lante y al final el Papa lo recibió solito.

Dónde y cuándo

Esto fue el viernes, 20 de febrero de 2026, allá en la capital de la fe católica, en Roma. El obispo Pedroso Montalvo, con sus 73 años y a cargo de la diócesis de Guantánamo-Baracoa desde 2018, fue el protagonista de este encuentro singular.

Y como si fuera poco, ese mismo día se armó otro revolico diplomático en Roma. El jefe de la misión de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, se vio con el arzobispo Paul Richard Gallagher, que es el Secretario de Relaciones con los Estados de la Santa Sede.

Hasta el embajador gringo ante el Vaticano, Brian Burch, estuvo en esas conversaciones. Parece que el chisme principal fue el mal paso que lleva Cuba y cómo la Iglesia está metida en el asunto.

Por qué importa

Esto no es un chismecito cualquiera, mi gente. Que el Papa reciba a un obispo cubano en privado, justo cuando se cancela la visita de todos los demás por la crisis, es como una señal grandísima.

Significa que los ojos del mundo, y sobre todo los del Vaticano, están bien puestos en lo que pasa en la Isla. La Iglesia Católica, por lo visto, sigue siendo un actor importante en el tablero, especialmente en lo que a ayuda humanitaria se refiere.

Es como si dijeran: 'Aquí hay un problema gordo, y la gente de sotana está metiendo el hombro'.

Qué dicen las partes

La Santa Sede soltó un comunicado breve, sin muchos detalles, como es de esperar. La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba también confirmó el encuentro, pero se hizo el de la vista gorda con los temas que se tocaron.

Los de Estados Unidos, por su parte, sí soltaron la lengua. La diplomacia gringa dijo que hablaron del deterioro de la situación en Cuba y del papel clave de la Iglesia.

Hasta se reunieron con gente de Caritas Internationalis para ver cómo canalizar más ayuda humanitaria. El mensaje de la administración de Donald Trump fue claro: apoyar la 'búsqueda de libertad del pueblo cubano'.

Qué viene ahora

Ahora, lo que se espera es que el ojo del huracán siga sobre Cuba. Con estas reuniones de alto nivel, la presión internacional sobre la situación económica y social de la Isla no va a ceder ni un milímetro.

El rol de la Iglesia en dar la mano a la gente y en acompañar a la población sigue siendo fundamental. Habrá que estar pendientes a los próximos movimientos, porque si el Papa se movió, es porque algo serio se está cocinando.

La situación en la Isla, por lo visto, tiene a medio mundo en ascuas, y la Iglesia ahí, plantada, tratando de tender puentes y ayudar al que lo necesite.

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