¡Casi nos vamos! El Kende de Cayo Hueso se salva de milagro en accidente en Miami
El influencer cubano El Kende de Cayo Hueso sufrió un accidente de tránsito en Miami. Afortunadamente, salió ileso y aprovechó para reflexionar sobre la vida.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! El Kende de Cayo Hueso, ese que nos cuenta la vida desde Miami, se pegó un susto bueno bueno. Resulta que tuvo un accidente de tránsito por allá. Afortunadamente, el hombre anda suelto y coleando, sin un rasguño.
Él mismo soltó la bomba en sus redes, con fotos del carro con el airbag botado y la policía metiendo mano. Pero tranquilos, que el tipo no se quedó en el techo, sino que dejó claro que la cosa no pasó a mayores.
Dónde y cuándo
Esto fue en Miami, la ciudad del sol y de los cubanos. El Kende no dijo la fecha exacta, pero fue hace poco, apenas un día antes de soltar el video. Se le veía el carro con el golpe, y la policía, claro, en el lugar de los hechos, viendo qué pasó.
Por qué importa
Bueno, importa porque este Kende tiene su gente, sus seguidores que lo quieren y lo siguen por sus historias. Cuando uno de los suyos pasa por un mal rato, hasta la gente que no lo conoce se entera y se preocupa.
Pero más allá del susto, lo que importa es el mensaje que soltó después. Es como si le hubieran dado un empujoncito para recordarle lo frágil que es la vida. Y eso, créeme, nos importa a todos, que nos pongan el espejo al frente.
Qué dicen las partes
El Kende, que es el que estaba ahí, dijo claro: “Ayer la vida nos regaló una segunda oportunidad. Gracias a Dios, todos estamos bien. Todavía me queda mucho por recorrer, así que mi momento no llegará”. ¡Directo y sin rodeos!
Sus seguidores, que son su comunidad, se le tiraron encima con mensajes de apoyo, deseándole lo mejor y dándole gracias a Dios con él. Nadie más habló, solo él contando su suerte y la gente reaccionando.
Qué viene ahora
Ahora lo que viene es seguir viviendo, y como dice él, ¡a lo loco! El Kende soltó un discurso para que todos aprovechemos el momento: “vivan la vida, asere. Uno nunca sabe lo que pueda pasar y lo que uno vive es lo que uno se lleva. No se guarden nada”.
Así que ya tú sabes, el mensaje está dado. El susto pasó, pero la lección queda. Veremos qué más nos cuenta este Kende, pero seguro que con más ganas de comérsela viva, como él dice.