¿Al Director del FBI le da la gana de janguear en Cuba y se le filtran las fotos?
Un hackeo iraní expone fotos personales del director del FBI en Cuba, generando revuelo político y preguntas sobre la seguridad de la información.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que al director del FBI, Kash Patel, le entró la nota y se fue a dar una vuelta por La Habana. Pero agárrate, porque un grupito de hackers que se hacen llamar 'Handala' y que le tiran a Irán, sacaron un montón de correos y unas fotos del hombre pasándola bien en Cuba. ¡Imagínate el bochinche!
Según dicen los que filtraron el cuento, esto es como respuesta a unas movidas que hicieron los americanos contra las cosas de Irán en internet. Y ojo, que no descartan soltar más tela por ahí.
¿Y dónde fue la rumba?
Las fotos que salieron muestran al señor Patel en lugares que uno ve en las postales, ¿sabes? Por La Bodeguita del Medio, por El Floridita, en esos sitios donde uno se toma un trago y siente el sabor de la isla. Se le ve tranquilo, en plan relax, como cualquier turista que viene a meterle al ambiente cubano.
Los correos van desde el 2010 hasta el 2022, según lo que se ha visto. La mayoría son cosas personales, de familia, de viajes. Nada del otro mundo, pero ahí están, en manos de quien sabe quién.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Pues mira, esto pone a pensar a mucha gente. Si hasta el director del FBI anda por ahí y le sacan las fotos, ¿quién está seguro? Además, esto pasa en un momento donde Estados Unidos e Irán se tiran pullas todo el tiempo, con eso de los ciberataques y las amenazas.
El gobierno de Estados Unidos, ni el FBI, han dicho ni pío sobre si las fotos son reales o no. Están calladitos, pero seguro que por dentro están trabajando para ver qué pasó y quién fue.
¿Qué dicen los implicados?
Bueno, lo que dicen los que soltaron el chisme es que esto es una represalia. Que si el FBI actuó contra ellos, ellos sacan las cosas del director. Por otro lado, el FBI y el Departamento de Justicia no han comentado nada. Y los expertos en ciberseguridad dicen que esto es normal cuando hay tensión, que guardan información para usarla después.
¿Y ahora qué?
Lo que se espera es que esto traiga cola. Puede que haya investigaciones, que se busquen a los responsables de la filtración. Y claro, que se revise cómo es que las cosas personales de un funcionario así terminan en la calle.
También hay que ver si esto afecta las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, que siempre tienen sus cositas. De momento, lo que sabemos es que el caso sigue desarrollándose y lo que va a pasar después, pues nadie lo sabe con certeza.