¡Sacan la artillería! A Raúl Castro le pisa los talones la justicia gringa por el derribo de avionetas
Washington reactiva llamados para investigar y procesar a Raúl Castro por el derribo de avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. El caso toma fuerza.
¡Qué bochinche se armó!
Oye, que parece que en Estados Unidos se están poniendo las pilas con un caso viejo pero bien caliente: el derribo de las avioneticas de Hermanos al Rescate en 1996. Figuras políticas y hasta gente de toga y birrete allá en el norte han vuelto a pedir que se le caiga atrás a Raúl Castro y que le metan un proceso por aquel asunto.
Esto ha cobrado fuerza ahora que la cosa se puso color de hormiga entre Washington y La Habana, y con el gobierno de Trump apretando más la tuerca.
¿Cuándo y dónde fue este drama?
El incidente pasó en febrero de 1996, ¿te acuerdas? Dos avionetas de esas que buscaban balseros cubanos, de la organización Hermanos al Rescate, las tumbaron unos cazas cubanos. Fue en aguas que no eran de nadie, o sea, internacionales, y murieron cuatro personas del equipo.
En ese momento, Fidel era el que mandaba, pero Raúl estaba ahí, de Ministro de las Fuerzas Armadas. La cosa se puso fea porque la OEA, que es como el club de países de América, dijo que las avionetas las atacaron fuera del espacio cubano y que eso era romper las reglas del juego mundial. ¡Tremendo lío se armó!
¿Y esto por qué importa ahora?
Mira, esto le cae como patada de mula a la gente del exilio cubano y a los republicanos de Florida, como el senador Rick Scott y el gobernador DeSantis. Están metiendo presión para que el Departamento de Justicia no se quede de brazos cruzados y retome las investigaciones.
Además, esto se da en un momento donde Estados Unidos le está dando más fuerte al tema de las sanciones y la economía cubana anda por el suelo, con crisis de petróleo y todo. Dicen que las agencias federales gringas andan detrás de otros altos funcionarios cubanos por cosas de derechos humanos y hasta narcotráfico.
¿Qué dicen las partes?
Pues mira, por ahora, ni las autoridades de allá han dicho que van a meterle mano formalmente a Raúl Castro, ni el gobierno de Cuba ha soltado prenda sobre estas versiones que andan circulando.
Unos dicen una cosa, otros dicen otra, pero lo cierto es que este caso sigue siendo una espinita clavada para muchos, especialmente para la comunidad cubana en Florida, que ve a las víctimas de aquel día como un símbolo de la lucha contra el gobierno de La Habana.
¿Qué se espera pa’lante?
Bueno, lo que se ve en el aire es que la presión va a seguir. La posibilidad de que se reabran investigaciones o se busquen nuevas vías legales está ahí.
Habrá que seguir de cerca qué pasa, porque este capítulo de las relaciones Cuba-EEUU todavía tiene mucho que contar. ¡Esto no se acaba aquí, señores!