¡Ojo al dato! Trump te revisa hasta el alma si vienes de Cuba: ¡No te inventes na’!
EE.UU. aprieta controles a viajeros de Cuba. Trump revisa motivos, actividades y transacciones. ¡No te inventes si vienes pa' la isla!
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… Los yankis ahora andan más duros con los que regresan de Cuba, sean cubanos o de otra parte. El gobierno de Donald Trump, que se las trae, está metiendo más lupa a todo el mundo que llega, como si vinieran con un tesoro escondío.
Están poniéndole atención a por qué fuiste, qué hiciste allá y hasta qué chivitos pagaste. ¡Una pesquisa completa, vamos!
Dónde y cuándo
Esto se ha visto más claro en el Aeropuerto de Miami, donde agentes de Aduanas y Protección Fronteriza, esos que no se le escapan ni una mosca, han parado a pasajeros recién llegados de la isla.
Los han puesto a responder preguntas, y hasta les han quitado el celular y la compu pa’ revisarle hasta el último bit. Imagínate el bochinche.
Por qué importa
Bueno, esto es porque el turismo pa’ Cuba sigue prohibido pa’ los de Estados Unidos. Si fuiste, tienes que demostrar que tu viaje era pa’ una de las cosas que sí permiten, como visitar familia, hacer trabajo de prensa, o alguna misión humanitaria, ¡lo que sea menos turismo puro y duro!
Además, te van a ver las transacciones, a ver si le diste plata a alguna empresa que está en la lista negra de ellos, esas que le dan al gobierno o a los militares cubanos. ¡Nada de meterse en líos con eso!
Qué dicen las partes
Los de Estados Unidos dicen que esto es pa’ quitarle los chavos al gobierno cubano y que la gente de allá no se meta en chanchullos con empresas sancionadas. Dicen que es pa’ que no se llenen los bolsillos.
Cuba, por su parte, se defiende y dice que estas sanciones son las que ponen la cosa fea pa’ la gente, que al final son los que sufren.
Qué viene ahora
Por ahora, no es que vayan a interrogar a todo el mundo que llega. Pero si te pararon en Miami, es que la cosa se está poniendo más seria. Así que, si vas pa’ Cuba, ten a mano todos tus papeles, los recibos, las reservas, todo, pa’ que cuando regreses puedas decir: “¡Yo vine limpio, jefe!”