¿El Cangrejo y Álvarez Casas, los duros que Washington quiere pa' Cuba?

NYT sugiere que EE.UU. ve a "El Cangrejo" y a Álvarez Casas como posibles interlocutores, generando dudas por sanciones y su rol en el poder cubano.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! Parece que el cuento ahora es que Estados Unidos se está fijando en dos figuras del poder cubano: Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como "El Cangrejo", y Lázaro Alberto Álvarez Casas, el ministro del Interior. The New York Times soltó la bomba diciendo que Washington podría verlos como gente con la que se puede hablar en un futuro, ¡imagínate tú!

La cosa se pone rara porque a Álvarez Casas el mismo gobierno yanqui lo tiene sancionado por supuestos abusos, ¡qué vaina! Y "El Cangrejo" es nieto de Raúl Castro, o sea, de la familia que manda.

Dónde y cuándo

Esto es La Habana, Cuba, y la noticia viene dando vueltas desde agosto de 2026, cuando salió publicada en The New York Times. La cosa es que estos nombres salieron a la luz después de que ambos, sí, el ministro y el nieto de Raúl, ¡hasta se reunieron con el director de la CIA, John Ratcliffe, allá en mayo de ese mismo año!

El ambiente debe haber estado que cortaba, ¿tú crees? Reuniones de alto nivel con el jefe de espías y sancionado de por medio. ¡Un bochinche bueno!

Por qué importa

Bueno, esto importa porque pone en tela de juicio la estrategia de Estados Unidos con Cuba. ¿Quieren cambiar algo o solo están buscando quién se deje? Si el que sancionas es el que pretendes que te escuche, la cosa no cuadra.

Y para la gente aquí dentro, saber que Washington está mirando a esta gente, mientras uno pasa trabajo, ¡eso genera de todo! Desde desconfianza hasta la idea de que hay movimientos raros en la cúpula.

Qué dicen las partes

Por un lado, The New York Times dice que EE.UU. los ve como posibles interlocutores. Pero, ¡ojo!, no es que los hayan elegido para gobernar ni nada de eso. Es solo una posibilidad sobre la mesa.

Por otro lado, hay periodistas cubanoamericanos, como Nora Gámez Torres, que están con la ceja levantada. Ella dice que cómo van a hablar con un tipo sancionado por derechos humanos, y sugiere que a lo mejor la idea es meter cizaña y que se desconfíen entre ellos mismos en el poder cubano.

Del lado de Cuba, oficialmente, no se han pronunciado a favor o en contra de que estos nombres salgan a la luz, pero la duda está en el aire.

Qué viene ahora

Lo que se ve es que Washington está moviendo sus fichas, quizás buscando fisuras en la élite cubana o queriendo impulsar a los que ven más "pragmáticos".

La verdad es que nadie sabe qué va a pasar ni cuál es el plan real. Si estos contactos son serios o solo parte de un juego de ajedrez para ver quién se mueve primero. Lo único seguro es que hay que seguir de cerca este cuento, porque las aguas están revueltas.