¡Atrapados! Dos Vivos Se Llevaban Todo en Carros Ajemos

Dos jóvenes cayeron tras robar más de 15 autos en Hialeah y Miami Springs, recuperándose vehículos y armas.

¡Qué Bochinche en las Calles!

Imagínate tú, en plena madrugada, que te levantas y te encuentras la nave revuelta, o peor, ¡vacía! Pues eso le pasó a más de quince personas entre Hialeah y Miami Springs. Dos jóvenes, uno de 22 años y un chamaquito de 16, se dieron un festín con carros estacionados, pensando que la noche era suya.

Según cuentan, estos muchachos andaban en plan de conquista nocturna, pasando de Hialeah a Miami Springs por una pasarela que ni te imaginas. Empezaron a revisar carros como si fueran reyes del mambo, buscando billetes, armas, ¡lo que fuera pa' llevarse!

¿Dónde Fue la Cosa? El Escenario del Delito

Esto no pasó en un barrio cualquiera, no señor. La cosa se puso caliente en calles como Swallow Drive, Raven Avenue, Plover, Quail y Albatross. ¡Ni te imaginas el susto de la gente! Hasta el carro de un detective se metieron, que ni tenía su placa de policía a la vista. Se llevaron una mochila, y ahí es que empieza la cosa seria.

Los pillos no se conformaron con poco. Se llevaron un Jeep y un Honda Accord, y pa' rematar, ¡al menos un arma de fuego! Pa' que veas el calibre del asunto.

La Trampa y el Final de la Fiesta

Pero la suerte se acaba, y más cuando usas tarjetas de crédito ajenas en un Tom Thumb, ¿verdad? Las cámaras lo vieron todo, como si fuera una película. Menos de 16 horas después, la policía los ubicó en el oeste de Hialeah. Los pillaron montándose de nuevo en el Jeep y ¡zas! Los pararon en seco.

Al final, recuperaron los dos carros, y las pistolas... ¡seis! Seis armas de fuego encontradas en una vivienda ligada a uno de los muchachos, una de ellas robada en Hialeah. Pa' que sepas, el mayor, Christopher Caceres, tiene 19 cargos encima, ¡y sin fianza para varios de ellos! El chiquito también tiene lo suyo, aunque no se ha dicho todo.

¿Y Ahora Qué? El Futuro de los Vivos

Bueno, ahora les toca responder por el bochinche que armaron. Con tantos cargos, el futuro se ve complicado. Lo que sí queda claro es que la policía no duerme y que el que la hace, la paga, aunque sea en la madrugada y creyendo que nadie lo ve.