¿Aceite pa' los caballos y te lo venden a ti? Alerta en Mayabeque
Autoridades de Mayabeque alertaron sobre la venta de aceite vegetal crudo para consumo animal en un recinto ferial, pidiendo no consumirlo.
¡Oye esto pa' que veas!
¡Imagínate tú! En Mayabeque, la cosa se puso caliente. Resulta que se pusieron a vender por ahí un aceite, de ese crudo, que mira tú, no era pa' la gente, ¡era pa' los animales! Sí, como oyes, ¡pa' los caballos y las vacas!
La Dirección General de Salud Pública tuvo que meter mano y soltar una alerta para que nadie se fuera a meter en un lío con ese aceite. ¡Menudo bochinche se armó!
¿Dónde fue la tramoya y cuándo pasó esto?
Todo este jolgorio pasó en el Recinto Ferial El Rodeo, ahí mismo en San José de las Lajas, la capital de Mayabeque. Imagínate el gentío, el calor, el ruido, y de repente, ¡zas!, te venden aceite pa' animales creyendo que es pa' freírte un huevo.
Las pruebas que hicieron las autoridades no dejaron lugar a dudas: ese aceite no estaba ni un poquito preparado para que un ser humano se lo comiera. ¡Destinado a los bichos, señores!
¿Y esto por qué importa, compay?
Mira, esto es serio porque la gente lo que busca es comer y, con la escasez que hay, a veces uno coge lo que aparece. Pero si te venden algo pa' animales como si fuera pa' la mesa, eso es un descaro.
Afecta a todo el mundo que creyó que estaba comprando algo bueno y resulta que no, que le metieron gato por liebre. Y uno se pregunta, ¿cómo llegó eso ahí? ¿Quién se hace responsable?
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Por un lado, la Dirección de Salud Pública está diciendo bien clarito: ¡No compren ni consuman! Especialmente si los productos no tienen ni etiqueta ni nada que diga que son pa' nosotros.
Por otro lado, hay gente en las redes que dice que ya lo usaron y no les pasó nada. Pero ojo, que no te pase algo mañana no quiere decir que el aceite sea bueno. Las autoridades insisten en que hay que tener cuidado.
¿Y ahora qué se espera?
Bueno, lo que queda es estar alerta, ¿no? Las autoridades están pidiendo que seamos más vivos a la hora de comprar, que miremos bien las etiquetas y los certificados. Si no lo tiene, mejor ni lo toques.
Además, se esperan respuestas sobre quién fue el responsable de meter esa mercancía dudosa en el mercado. Hay que seguir de cerca qué medidas toman y cómo garantizan que esto no vuelva a pasar. ¡Que no se nos enferme nadie por un aceite traicionero!