¿Ayyy, Dios Mío! Dos por la cañada en bicicleta… ¡y vivas!

¿Ayyy, Dios Mío! Dos por la cañada en bicicleta… ¡y vivas!
domingo, 20 de septiembre de 2026

Dos jóvenes en bicicleta eléctrica fueron arrastradas por una cañada en Placetas. Rescatadas con vida por bomberos y vecinos gracias a la rápida acción.

¡Oye esto pa’ que veas!

Imagínate la escena, mi gente: dos muchachas montadas en su bicicleta eléctrica, ¡pam!, que se las lleva la corriente de una cañada. Y todo esto pasó el sábado en Placetas, Villa Clara, ¡zas!, con un aguacero que parecía que el cielo se caía.

Pero tranquila, que aquí la cosa no terminó en tragedia. Gracias a los bomberos y a la gente del barrio, que se botaron, las dos jóvenes salieron vivas de tremendo susto. ¡Un bochinche de esos que te cortan la respiración!

¿Dónde fue el relajo y cuándo?

Esto se puso caliente en el sector que le dicen la entrada de los bloques. La fuerza del agua, que estaba crecida como un río bravo, se llevó a las muchachas y hasta su bicicleta, dejándolas varadas detrás de la estación de gasolina CUPET El Milagro.

Ahí mismo, sin perder tiempo, llegaron los bomberos del Comando 4 y se unieron los vecinos. ¡Un verdadero teatro de la vida real para rescatar a las dos chicas!

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues mira, este incidente nos recuerda lo peligrosas que son las cañadas cuando llueve fuerte en Cuba. Si esas corrientes se crecen, cualquiera se lleva un susto de muerte, sea a pie, en carro o hasta en bicicleta eléctrica.

Esto es un llamado de atención, porque esas cañadas, si no se limpian bien y se les quitan los cachivaches que le tiran, se convierten en trampas mortales. La gente del pueblo vive con ese peligro encima cada temporada de lluvia.

¿Qué dicen unos y otros?

Los que estaban allí contaron que fue una lluvia terrible y que los bomberos actuaron rapidísimo, junto con la gente que se sumó al rescate. Por el lado de las afectadas, parece que no sufrieron golpes graves, lo cual es una bendición.

Los vecinos, entre asustados y aliviados, dicen que la cañada creció mucho y se llevó todo a su paso. La bicicleta también fue arrastrada, pero al final los bomberos la recuperaron.

¿Y ahora qué?

Bueno, lo que queda claro es que hay que tener mucho cuidado con las cañadas cuando el tiempo se pone feo. Habrá que ver si las autoridades toman medidas para limpiar mejor esos cauces y evitar que estas cosas sigan pasando.

Por ahora, lo importante es que las dos jóvenes están a salvo. ¡Que sirva de lección para todos!