¿Qué está pasando, mi gente? ¡Cazador mata a mujer pensando que era venado!

Cazador en EE.UU. dispara y mata a mujer confundiéndola con un venado. La víctima estaba acompañada de dos niños.

¡Qué vaina, mi gente! ¡Agárrense que esto no tiene nombre!

Imagínense ustedes, un hombre echando tiros por ahí como si nada, y ¡zas!, le da a una señora. Y lo peor, el tipo dice que pensó que era un venado. ¡Qué bochinche es este!

La cosa pasó el viernes por la noche, en Ellendale, un condado de Sussex allá en Delaware. La víctima, Santos Maria Chilel Soto, de 39 años, estaba tranquila, caminando por un campo con un hombre y dos niños. De repente, ¡PUM! Le disparan.

¿Y eso dónde fue y cuándo pasó?

Fue cerca de las 7:40 de la noche, en un campo abierto. El que tiró, un señor de 74 años llamado Walter Moorhead, estaba escondido en una especie de caseta de caza camuflada. Él juró que vio un movimiento entre la yerba y, sin pensarlo dos veces, ¡disparó su rifle!

La policía llegó rápido y le dio los primeros auxilios a la señora, pero la cosa estaba fea. La llevaron al hospital y allí mismo confirmaron lo peor: la mujer había fallecido. ¡Qué dolor, Dios mío!

¿Y esto por qué importa? ¡Esto es un relajo!

Pues mira, esto importa porque nadie anda matando gente por ahí, y menos confundiéndola con animales. Esto es una falta de cuidado, un irresponsabilidad que termina en tragedia.

La señora estaba con niños, imagínense el susto y el trauma para esa familia. ¡Una cosa es cazar, otra es sembrar el terror y la muerte por descuido!

¿Qué dicen las partes de este lío?

El cazador, el tal Walter Moorhead, ya está preso. Lo acusan de homicidio involuntario, de poner a otros en peligro y de usar un arma de fuego en un delito. ¡No es poca cosa!

Le pusieron una fianza de 43,000 dólares, que pagó y salió. Todavía no se sabe si tiene abogado ni tampoco han dado muchos detalles de cómo fue que la señora y sus acompañantes terminaron justo ahí, donde el señor estaba cazando.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de este desastre?

Bueno, ahora la policía está investigando todo el asunto, recogiendo pruebas para ver qué pasó exactamente y qué va a pasar con el cazador. Lo que sí está claro es que una familia está de luto por una vida que se perdió por un error que no debió ocurrir.

Habrá que ver qué dice la justicia y si este señor paga por su descuido. ¡Una pena inmensa!