¿Se Acordarán de Usted? El Drama de los Preuniversitarios Olvidados en Cuba
Un poema viral en Cuba lamenta el abandono de los antiguos institutos preuniversitarios en el campo, símbolos de memoria y deterioro.
Qué pasó
Un poema del escritor cubano Ángel Martínez Niubó, titulado "¿Dónde están, muchachos?", se ha hecho viral en Facebook, superando las 601.000 reproducciones. El texto evoca con nostalgia y crítica el estado de abandono y deterioro de los antiguos Institutos Preuniversitarios en el Campo (IPUEC) en Cuba. El poema utiliza imágenes de instalaciones vacías, aulas, dormitorios y comedores en ruinas para contrastar con los recuerdos de la vida estudiantil que alguna vez albergaron.
La publicación ha generado una ola de reacciones entre cubanos dentro y fuera de la isla, quienes comparten sus propias experiencias y sentimientos sobre esta etapa de su juventud y el estado actual de los centros educativos.
Dónde y cuándo
El poema y su reel asociado muestran instalaciones de los Institutos Preuniversitarios en el Campo (IPUEC) a lo largo de Cuba, cuyos momentos de esplendor pertenecen a décadas pasadas. El estado actual de deterioro es una realidad palpable en el presente, reflejando la situación de la infraestructura pública en la isla. El momento de la publicación, que ha resonado fuertemente en septiembre de 2026, subraya la urgencia y pertinencia del tema.
El ambiente que se describe es de desolación, silencio y abandono, contrastando con el bullicio y la actividad juvenil que caracterizaban estos centros en su época de funcionamiento.
Por qué importa
Estos antiguos preuniversitarios fueron parte de un modelo educativo que buscaba combinar la enseñanza con el trabajo agrícola, dejando una huella significativa en la memoria de varias generaciones de cubanos. Su deterioro actual simboliza el colapso de la infraestructura pública y la crisis socioeconómica que atraviesa el país. La pérdida de estos espacios no solo afecta la educación, sino que desdibuja el entorno físico y social donde se formaron muchos ciudadanos.
La preocupación por el estado de estos centros educativos pone de manifiesto una desconexión entre la memoria histórica y la realidad presente, generando debate sobre el legado y el futuro de la isla.
Qué dicen las partes
Los ciudadanos y antiguos estudiantes, a través de los comentarios en redes sociales, expresan una mezcla de nostalgia afectuosa por los recuerdos de juventud y un profundo rechazo por el abandono y la destrucción de las instalaciones. Critican la falta de mantenimiento estatal y la ausencia de soluciones oficiales ante el severo deterioro.
Aunque las autoridades cubanas anunciaron en agosto de 2024 el regreso de las escuelas en el campo para estancias cortas, esta medida no ha resuelto el problema de fondo de la infraestructura ni ha devuelto la vida a la mayoría de estos centros abandonados, reavivando el debate sobre la viabilidad del modelo.
Qué viene ahora
El poema de Martínez Niubó ha devuelto estas edificaciones abandonadas al centro de la conversación pública, convirtiéndolas nuevamente en un símbolo de memoria para varias generaciones. Queda por ver si este clamor ciudadano y el impacto de la viralización del poema impulsarán acciones concretas para la recuperación o el destino de estas emblemáticas instituciones.
Mientras tanto, la imagen de los preuniversitarios en el campo en estado de ruina continúa siendo un poderoso reflejo de los desafíos materiales y el impacto del abandono institucional en la sociedad cubana, invitando a la reflexión sobre qué caminos tomar para preservar el patrimonio educativo y cultural de la nación.