¿Qué le gritó Díaz-Canel al exilio cubano y por qué? ¡El bochinche sube!
Díaz-Canel llama "terrorista y estafador" a opositor en el exilio. La confrontación se intensifica previo al debate en la ONU sobre el embargo.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa se está poniendo caliente entre el gobierno de La Habana y los cubanos que están fuera. El presidente Díaz-Canel se soltó en la radio, llamando de todo a un dirigente de la oposición en el exilio, Orlando Gutiérrez-Boronat. Dijo que era "terrorista y estafador", basándose en lo que dice la cancillería y en un registro que tienen ellos allá.
El mandatario también se fue de boca contra otros defensores de derechos humanos y gente pacífica que anda por Nueva York, diciendo que la justicia cubana los tiene fichados. ¡Imagínate el bochinche!
¿Dónde y cuándo se arma este lío?
Esto está pasando ahora mismo, justo antes de que en la ONU se pongan a hablar de esa resolución del embargo comercial de Estados Unidos. La cosa se puso tensa en la radio estatal cubana, en un programa que se llama "Criterio Compartido". El ambiente se siente crispado, como siempre que hay un debate grande en puerta.
¿Y a quién le cae esto arriba? ¿Por qué importa?
Bueno, esto le cae directo a la oposición en el exilio y a la imagen que Cuba intenta proyectar afuera. Importa porque mientras La Habana quiere que se levante el embargo, el exilio le está sacando los trapitos al sol con el tema de la represión y los derechos humanos. Es como una guerra de palabras que se ve antes de la votación en las Naciones Unidas.
¿Qué dicen las partes? ¡Cada cual con su cuento!
Por un lado, Díaz-Canel lanza sus acusaciones desde la radio estatal. Por el otro, Gutiérrez-Boronat desestimó todo, diciendo que aquí en Estados Unidos no tiene ningún caso en su contra. Él cuestiona la legitimidad del gobierno cubano y dice que el discurso fuerte de La Habana es porque han perdido apoyo internacional en las votaciones de la ONU.
Además, hay que recordar que esto viene después de choques entre diplomáticos cubanos y congresistas gringos, y de denuncias de presiones. ¡Cada quien defiende su pedazo de tierra!
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?
Lo que se espera es que esta pelea dialéctica siga hasta el debate en la ONU. La diplomacia cubana va a tratar de conseguir votos para que se levante el embargo, mientras el exilio intentará meter ruido con el tema de las libertades y los derechos. Habrá que ver quién convence a quién en ese foro internacional. La cosa está en el aire.