¿Y ahora qué? A Díaz-Canel le tiran la soga desde Yuma y él responde que la culpa es del bloqueo

Díaz-Canel culpa a EE. UU. por la crisis cubana, negando que el sistema sea inviable y defendiendo el modelo actual ante las sanciones.

Qué pasó

Oye, que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se sentó a hablar con el periódico español elDiario.es y soltó tela. Dijo que lo que está pasando en la isla, las colas, la falta de corriente, de medicinas, todo eso es culpa de Estados Unidos y sus sanciones. Puso en duda que si el sistema cubano fuera tan malo, el Tío Sam seguiría con las medidas restrictivas. ¡A la candela!

Dónde y cuándo

La cosa se puso caliente esta semana en La Habana, donde el mandatario dio la entrevista. El Tío Sam, con su secretario de Estado Marco Rubio a la cabeza, ha estado apretando con nuevas sanciones, hasta le metieron a Díaz-Canel en una lista de esos que no pueden hacer negocios. Todo esto en medio de una crisis económica que se siente hasta en la cola del pollo.

Por qué importa

Esto es importante porque es la respuesta oficial del gobierno cubano a la presión de Estados Unidos. Mientras Washington dice que las sanciones son para que cambien las cosas, La Habana dice que esas mismas sanciones les ahogan y que el modelo actual es el único que tienen. La gente en la calle lo que quiere es que la economía reviva, y esta pelea política entre los dos países no parece que vaya a resolverle el almuerzo a nadie de momento.

Qué dicen las partes

Por un lado, Díaz-Canel asegura que las sanciones de EE. UU. son las culpables de los problemas en salud y energía, y que buscan desestabilizar el país. Afirma que su modelo político es el que es y no van a cambiarlo. Por otro lado, las autoridades estadounidenses insisten en que sus medidas son para presionar al gobierno cubano a que cambie su forma de actuar y que limitan el acceso a dinero y combustible. ¡Unos dicen blanco y otros negro!

Qué viene ahora

Pues mira, en el aire queda la continuación de estas tensiones. Estados Unidos parece que seguirá apretando con las sanciones y Cuba seguirá defendiendo su modelo y culpando a las restricciones externas. Lo que está claro es que la situación económica para el cubano de a pie sigue siendo un rompecabezas, y habrá que ver si alguna de las dos partes cede o si la cosa se enquista más. Esto hay que seguirlo de cerca.

Más noticias