¡Atrapado el pastorcito! Detenido en Cabaiguán por armar bochinche religioso

Un pastor fue detenido en Cabaiguán, Cuba, tras una manifestación religiosa. Testigos afirman que ocurrió pacíficamente antes de la intervención policial.

¡Oye esto pa' que tú veas!

Mira, parece que la cosa se puso caliente en Cabaiguán este sábado. Un pastor, de esos que van predicando la palabra, ¡zas!, que se lo llevan preso. Estaban todos en el paseo principal, un grupo de gente reunida, con banderas cubanas y hasta equipo de sonido, haciendo su actividad religiosa. Tranquilos, decían los que estaban allí, todo en paz.

Pero de repente, ¡pim pam!, que aparecen las autoridades y se llevan al pastor. Los testigos dicen que la movida era pacífica, que no estaban molestando a nadie. La gente se quedó con la boca abierta, y algunos hasta intentaron meterse para defender al hombre, ¡imagínate el bochinche que se formó! Unos momentos de tensión, de eso que te ponen los pelos de punta.

¿Dónde fue el relajo y cuándo?

Pues todo este asunto pasó en el paseo principal de Cabaiguán, allá en Sancti Spíritus. Fue este sábado, al parecer, en plena luz del día. Imagínate la gente en la calle, los curiosos mirando, y de pronto, la policía llegando a poner orden, o quién sabe qué. El ambiente, que estaba tranquilo, se cargó de repente, y la música quizás hasta se detuvo por el susto.

¿Y a mí qué me importa esto?

Bueno, la cosa importa porque te da una idea de cómo andan las cosas por allá con las actividades religiosas en público. La gente se pregunta si se puede o no se puede juntar uno a rezar o cantar en la calle. A quién le cae arriba esto, pues a la comunidad religiosa, a los que creen que tienen derecho a manifestarse pacíficamente, y quizás a las autoridades que tienen que decidir hasta dónde llega el permiso y dónde empieza el desorden.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Hasta ahora, las versiones son las que cuentan los testigos y las que anda publicando el periodista Mag Jorge. Dicen que la actividad era pacífica, que el pastor no hizo nada malo. Por otro lado, las autoridades, ¡silencio total! No han dicho ni pío sobre las causas de la detención, ni quién es el pastor, ni dónde está ahora. Unos piden su liberación y otros están esperando explicaciones, ¡un verdadero misterio!

¿Y ahora qué? El futuro incierto

Lo que queda claro es que la cosa no termina aquí. La gente está hablando, debatiendo en las redes. ¿Qué va a pasar con el pastor? ¿Le van a poner multa, lo van a soltar, le van a dar una advertencia? ¿Será que ahora hay que pedir permiso para cualquier juntilla religiosa en la calle? Habrá que seguir de cerca esto, a ver qué más sale y qué deciden las autoridades, si es que deciden decir algo.