¿Qué tú te crees? Pillan a un cubano con casi mil puros 'pa' vender en París
Un cubano nacionalizado español fue detenido en España con 997 puros Habanos, valorados en más de 226,000 euros, presuntamente para su venta en París.
Esto es lo que pasó
Oye esto pa' que te enteres. La Policía Nacional en España le echó el guante a un hombre con casi mil puros Habanos, de esos que valen una millonada. ¡Unos 997 cigarros que se dice pronto! Los pillaron como si fueran contrabando, y el tipo, aunque es español, es de origen cubano. ¡Imagínate el bochinche!
Los agentes lo pararon en un control y ¡zas! Se encontraron con tremendo cargamento en una maleta. El hombre iba en un autobús, tranquilito él, desde Murcia camino a París, supuestamente a vender esta mercancía de lujo.
Dónde y cuándo ocurrió la cosa
Esto fue hace nada, el 23 de septiembre. El lugar: La Jonquera, un punto caliente en la frontera entre España y Francia, en Girona. El detenido iba en un autobús que venía de Murcia, atravesando toda la AP-7, con destino final la capital francesa.
Los agentes, en medio de un control de extranjería, vieron la maleta sospechosa. Dentro, los puros estaban a bulto, sin mucho adorno, solo envueltos en plástico. Se habla de marcas famosas como Cohiba, Montecristo y Partagás, de las que tienen denominación de origen 'Habanos'.
¿Y a quién le cae esto? ¿Por qué importa?
Bueno, esto importa porque es un presunto delito de contrabando. Son puros cubanos, de los buenos, y moverlos así, sin declarar, es ilegal. Además, si son auténticos, el valor es tremendo: más de 226.000 euros, ¡casi nada!
La gente que entiende de esto sabe que los Habanos son un producto muy cotizado. Si se confirma que son falsos, pues es una estafa. Si son reales y los movía así, pues es un golpe a la economía y un lío legal para el detenido.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, la Policía Nacional hizo el decomiso y detuvo al hombre, calificando los hechos como un presunto delito de contrabando. Están investigando para ver si los puros son auténticos y cuál es su valor real.
El detenido, un cubano con nacionalidad española, fue puesto a disposición judicial. Después de declarar, lo dejaron en libertad mientras sigue la investigación. Las marcas comerciales, imagino, estarán pendientes de esto para proteger su nombre.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene después?
Pues ahora toca esperar. La policía tiene que hacer su trabajo de peritaje para saber si los puros son de verdad o una buena imitación. También tienen que confirmar el valor exacto de la mercancía.
El detenido está libre, pero la investigación sigue en marcha. Habrá que ver qué decide el juez al final y si esto se queda en un susto o se convierte en un caso más serio de contrabando y falsificación. ¡Seguiremos informando, que la cosa está caliente!