¿Un árbol se come la Sala White? Matanzas se alarma por abandono del patrimonio

Un arbusto crece en la fachada de la Sala White en Matanzas, evidenciando abandono del patrimonio cultural y generando preocupación.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que un arbusto se le está ocurriendo echar raíz y crecer sobre la fachada de la Sala White, uno de esos lugares que uno dice: ¡eso es historia pura en Matanzas! La cosa es que salió una foto por ahí, que se ve clarito cómo la mata está saliendo de una grieta en la pared, como si nada. Se nota que hace rato que no le dan una mano, y ahora la planta está ahí, echando raíces y dando candela.

Un especialista en eso de construir y cuidar edificios viejos fue el que metió el grito en el cielo, diciendo que eso no puede ser y que hay que hacer algo ya. ¡Imagínate, un árbol ahí, como si fuera un bosque, y no un edificio que es un tesoro!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Esto está pasando en la Sala White, un sitio bien conocido allá en Matanzas. La planta, que ya tiene su buen tamaño, se ha puesto cómoda en el muro sin que nadie la mueva. Lo peor es que sus raíces se están metiendo por las grietas, y eso no es bueno para la pared, que se va debilitando poco a poco.

Los que saben dicen que esa vegetación hace un desastre, porque las raíces se expanden y rompen todo, como si fueran cuñas. Ya se está viendo que el revestimiento de la pared se está cayendo y parece que hasta un sistema de desagüe que estaba cerca puede estar en problemas.

¿Y esto a quién le cae encima?

La Sala White es un lugar importante, no solo por cómo se ve, sino por toda la historia de la música cubana que ha pasado por ahí. Este lío hace que la gente se pregunte qué está pasando con el cuidado de esos lugares tan valiosos. Muchos dicen que esto no es por falta de dinero, sino por descuido, porque quitar una planta de una pared no es cosa del otro mundo.

Lo comparan con otros edificios viejos por Cuba que se están cayendo a pedazos porque nadie les hace caso. Al final, estos edificios son parte de lo que somos, y si no los cuidamos, se nos van.

¿Qué dicen las partes?

Pues mira, por un lado, está la gente que señala el problema, que son los que ven el deterioro y lo denuncian, como ese especialista y los vecinos en redes. Dicen que es una falta de atención administrativa, algo que se resuelve fácil.

Por otro lado, no se escucha una voz oficial o de los encargados directos del mantenimiento que diga algo claro sobre cómo van a resolverlo. Es como si la planta estuviera haciendo de las suyas y nadie quisiera meterse con ella.

¿Y ahora qué?

Lo que se ve es que hay que darle una mano seria a la Sala White antes de que el problema crezca más. La gente está pendiente a ver si toman cartas en el asunto, porque es un edificio que tiene mucho peso cultural.

Hay que ver si se ponen las pilas para evitar que más plantas o más deterioro sigan haciendo de las suyas. Lo importante es que se pongan a trabajar para mantener ese pedazo de historia en pie.

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