¿Le dieron tremenda pela a un chamaquito en Cuba que ahora le falta una pata?
Un adolescente de 17 años en Santa Clara, Cuba, tuvo una pierna amputada tras una presunta golpiza policial, mientras la familia exige justicia y el Ministerio del Interior guarda silencio.
¿Qué pasó?
Oye esto pa' que veas lo que se está comentando en Santa Clara. Parece que a un chamaquito de apenas 17 años le dieron una pela tan fuerte, que los médicos tuvieron que quitarle una pierna. El chaval se llama Osmany Ibáñez y, según dicen sus familiares, todo este drama pasó por culpa de unos policías.
Ahora la gente está que trina, pidiendo que se investigue bien el asunto, que se aclare cómo fue esa intervención y si esos guardias van a pagar por lo que hicieron.
¿Dónde y cuándo?
Este relajo, o tragedia, como lo quieras llamar, ocurrió en Santa Clara, la capital de Villa Clara. Fue hace poquito, el 29 de octubre, o por ahí, cuando unos policías se metieron en el asunto del muchacho.
El ambiente, según cuentan, estaba que ardía, con la tensión a flor de piel por lo que estaba pasando. Ahora el chaval está en el hospital, en Terapia Intermedia, en el Pediátrico de la provincia.
¿Por qué importa?
Esto no es cualquier cosa, chico. Afecta a una familia que está sufriendo y levanta ampollas sobre cómo andan las cosas con la policía y los muchachos jóvenes. La gente quiere saber si esto es normal, si la fuerza se está usando a lo loco, sobre todo con menores.
También pone sobre la mesa lo importante que es que las autoridades hagan su trabajo bien hecho, respetando la ley y los derechos de todos. ¡Imagínate tú, perder una pierna por una supuesta golpiza!
¿Qué dicen las partes?
Pues mira, aquí está el detalle: la familia está gritando por todos lados que los policías tuvieron la culpa. Han denunciado todo lo que han podido.
Pero del otro lado, del Ministerio del Interior, del MININT, ni pío. Nadie ha soltado prenda, ni un comunicado oficial diciendo qué pasó, por qué estaban allí, o si hay algo en marcha.
¿Qué viene ahora?
Bueno, la familia está con el Jesús en la boca, esperando que les digan algo y, sobre todo, que el chamaquito Osmany se recupere lo mejor posible. Quieren que se aclaren las cosas, que se investigue todo.
Lo que está en el aire es si esto se va a quedar así, en un rumor de esquina, o si de verdad van a ponerle el cascabel al gato y se hará justicia, si es que hubo una injusticia.